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El pánico llegó al sur. La ola de incertidumbre que aquejaba a las economías desarrolladas la semana pasada cobró magnitud en las últimas horas del viernes, cuando Estados Unidos perdió la máxima calificación de su deuda.

Tras un agitado fin de semana, en el cual la inquietud se elevó a temor generalizado, el pesimismo se extendió por los mercados hasta arrastrar las bolsas de la región y afectar la plaza local.

Los inversores locales corrieron bajo el paraguas del dólar y de los bonos estadounidenses, lo que empujó al billete verde al mayor aumento frente al peso en 14 meses y disparó el riesgo país.

Desde el gobierno, se intentó enviar un mensaje tranquilizador al asegurar que el impacto de las turbulencias internacionales en el país será “bastante moderado”, según dijo el vicepresidente de la República, Danilo Astori.

La principal divisa exhibió un brusco aumento en la víspera, acompañando la tendencia de las monedas regionales, y se espera que mantenga la senda alcista durante los siguientes días.

En el mercado interbancario, el billete verde cotizó a $ 19,027 en el precio promedio de las operaciones y mostró un incremento de 2,24% con relación a la sesión anterior cuando se situó en $18,61, según informó el Banco Central (BCU).

De esa forma, alcanzó la mayor suba diaria desde el 11 de junio de 2010, cuando la divisa reaccionó con un alza de 3,56% a las declaraciones del entonces subsecretario de Economía, Pedro Buonomo, que fijó en ese momento “un valor de equilibrio del dólar entre $ 21 y $ 22”.

En la pizarra al público del Banco República la moneda estadounidense se situó en $ 18,55 para la compra, 15 centésimos más que el viernes, y $ 19,50 en la venta, 60 centésimos por encima de la cotización anterior. De ese modo, y como consecuencia de la mayor incertidumbre, el banco estatal resolvió ampliar en 45 centésimos la brecha entre los precios de compra y venta.

Bancos públicos y privados y AFAP canalizaron las compras, que ascendieron a US$ 28,1 millones, según fuentes del mercado.

Operadores cambiarios consultados por El Observador coincidieron en señalar que “el pánico de los mercados llevó a que los inversores de deshicieran de los activos especulativos, como la moneda y los bonos uruguayos, y se pasaran a los refugios del dólar, el oro y los bonos americanos”.

Los agentes estimaron que la “fuerza” que los llevó a la suba ayer “impulsará otros aumentos en los próximos días”. La divisa siguió la tendencia de Brasil, donde el dólar avanzó 3,18% frente al real.

Por su lado, el riesgo país, que mide el rendimiento de los bonos locales frente a los estadounidenses exhibió la mayor alza del año.

El Índice de Riesgo de Uruguay de la Bolsa Electrónica de Valores (Iruvebsa) cerró ayer en 215 puntos básicos y se situó 12% por encima de sesión anterior. De esa forma, mostró la mayor suba desde que Moody´s rebajó la deuda de Irlanda y se conoció que las obligaciones españolas se ubicaban en el nivel más alto desde 2000, el 17 de diciembre pasado, cuando subió 17,5%.

“Mientras sigan las turbulencias los inversores seguirán deshaciendo posiciones riesgosas, como los bonos locales, y se pasarán a los refugios”, explicó el analista financiero independiente, Andrés Escardó.

En tanto, el vicepresidente Danilo Astori, aseguró ayer que el impacto en Uruguay de la crisis económica internacional tendrá un impacto “bastante moderado”, “al menos en un horizonte razonable de tiempo”. El principal referente económico del gobierno destacó la preparación que ha hecho el Poder Ejecutivo.

Astori recordó que el país dispone de recursos financieros “por lo menos” hasta 2013 gracias a la liquidez propia y a los préstamos a organismos internacionales que ya ha gestionado. De todos modos, el vicepresidente adelantó que una de las consecuencias esperables de esta coyuntura es que el precio de algunos productos bajen y eso puede tener un efecto para la economía local.

“No vacilo en calificar esta crisis como la más importante de la historia contemporánea del capitalismo. Es probable que esto tenga repercusiones en el campo financiero y en el campo comercial. Seguramente en los próximos tiempos van a resultar relativamente más escasa la disponibilidad de crédito”, dijo Astori en rueda de prensa.

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