ver más

La última vez que el dólar había aumentado tanto en el mercado doméstico previo a la operativa de ayer fue el 15 de agosto, el mismo día que el Banco Central (BCU) resolvió penalizar el ingreso de capitales del exterior mediante la obligación de establecer un encaje del 40% para los no residentes que adquirieran instrumentos de regulación monetaria emitidos por esa entidad.

El factor en común entre las dos jornadas, y que explica el aumento diario de 1,04% en la cotización del dólar de ayer, fue la divulgación esta semana a través de la prensa de que el Ministerio de Economía y el Banco Central están evaluando en conjunto medidas para contener el aluvión de dólares que ingresan del exterior y valorizan al peso uruguayo. Entre ellas, se maneja la eventualidad de extender ahora ese mismo encaje de 40% a los títulos que emite el Tesoro en moneda local en el mercado doméstico.

En la víspera, la cotización del dólar promedio en las operaciones mayoristas alcanzó a $ 19,271, lo que representó una suba diaria de 1,04% y un incremento acumulado en la semana de 1,55%. La última operación del día se concretó a $ 19,320, lo que marca una suba de 1,15% respecto al valor de cierre del jueves.

A nivel de mercado todos los operadores coinciden en que la evolución se debe a la convicción de que el gobierno llevará a la práctica esos mayores controles. “Todo esto se da porque todos estamos convencidos de que no hay lugar para que siga cayendo” el dólar, dijo a El Observador un operador de cambios de un banco de plaza.

“El mercado trata de anticiparse. Lo que ha hecho el gobierno es mostrar que están preocupados por el dólar y va a tomar una medida fuerte para fortalecer” a la divisa, complementó otro cambista que opera para una AFAP.De todas formas, para que la reacción se sostenga deberá ser acompañada de medidas concretas, sostuvieron los consultados.
Los mayores compradores en la víspera fueron los bancos, en particular aquellos que pueden verse más afectados por un incremento del dólar en los próximos días, dijo otro operador bancario.

“Ahora vamos a tener subas fuertes y va estar muy volátil. Hay elementos para pensar en un dólar un poco menos débil de lo que lo estaba hasta el momento”, complementó.

Diagnóstico y respuesta
Las autoridades económicas estudian actualmente una serie de medidas para afinar los instrumentos de política y poder contener el ingreso de capitales especulativos al país, principal responsable –según el diagnóstico oficial– de la desviación cambiaria del país en los últimos meses respecto a sus principales socios comerciales.

En agosto del año pasado, el Banco Central (BCU) estableció una primera barrera para los fondos de inversión extranjeros. Los no residentes que adquirieran títulos emitidos por la autoridad monetaria, debían dejar inmovilizado un depósito por el equivalente a 40% del valor nominal de esos títulos. Eso redujo sustancialmente la rentabilidad que ofrecen esos valores a los inversores del exterior en unos tres puntos porcentuales, según las estimaciones oficiales.

Sin embargo, esa limitación se vio restringida únicamente a los títulos emitidos por el BCU y no alcanzó a los del Ministerio de Economía (MEF). Eso generó un incentivo a los fondos del exterior a adquirir títulos del Tesoro. Como los plazos de esos instrumentos son más prolongados –en su mayor parte, las Notas emitidas tienen un vencimiento a entre tres y cinco años– y a los fondos les interesan los títulos de más corto plazo, recurrieron al mercado secundario para adquirir papeles del Tesoro cercanos a su vencimiento.

A los agentes locales –principalmente a las AFAP– les convenía vender esos títulos porque ellos sí tienen acceso sin restricciones a los papeles del BCU y los fondos, limitados en sus opciones de inversión en el mercado local, estaban dispuestos a pagar un precio mayor. Eso les permitía a los agentes locales hacerse de una diferencia al vender caros los títulos del MEF y comprar baratos papeles del BCU.

Según publicó el miércoles el diario El País, el gobierno estaría ultimando los detalles para anunciar, a partir de junio, la extensión de los controles de capitales para los títulos emitidos por el MEF, a fin de cortar con los incentivos actuales para que esa triangulación se lleve a cabo.

La entrada de divisas generó una fuerte presión a la baja en el tipo de cambio y eso llevó a que el dólar en Uruguay bajara más que en los principales socios comerciales del país. De hecho, en los últimos 12 meses la moneda uruguaya fue la quinta en el mundo que más se apreció respecto al dólar, con una suba de 6,9%.

Todos los indicadores de precios relativos y competitividad en precios muestran que Uruguay se encareció respecto a los principales países de referencia.

La caída en la cotización del dólar llevó a que el índice de tipo de cambio real, principal indicador de competitividad en precios, cayera 12,2% en marzo respecto a igual mes del año anterior, tomando en cuenta a los principales socios comerciales del país.
En tanto, el indicador de rentabilidad exportadora cayó 10,8% en el año móvil a febrero y el índice de capacidad de consumo de los uruguayos en el exterior de El Observador, elaborado por la Unidad de Análisis Económico, registró un aumento de 25,7% interanual a marzo.

Seguí leyendo