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Cuando Tracy se despertó estaba lloviendo y la temperatura era de 6°C. El frío la tentaba a quedarse en la cama y sus padres insistían para que lo hiciera. Si hubiese sido un día normal, la niña de 12 años no hubiese ido a la escuela con tanta lluvia y frío. Pero esta mañana debutaba la selección uruguaya en el Mundial de Rusia, y Tracy no se lo quería perder. "Yo voy, papá. No me lo pienso perder", le dijo la niña. Se abrigó y salió para la escuela.

Con banderas pintadas en sus cachetes colorados por el frío, los niños gritaban, se abrazaban y aplaudían. Alrededor de las 8:45 entraron en el salón multiuso. Este viernes, entre las nueve y las once de la mañana, los alumnos de la escuela 178 de Casavalle no tuvieron clase, sino que se juntaron a ver el partido de Uruguay contra Egipto.

Partido Uruguay Casavalle
undefined Entrada de los escolares al salón multiuso de la escuela número 178 de Casavalle.
Entrada de los escolares al salón multiuso de la escuela número 178 de Casavalle.

La iniciativa surgió por parte del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), Centros MEC, dirección de Educación, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) y el Municipio D. La idea original era transmitir el partido en vivo a través de una pantalla gigante instalada en una carpa en la plaza Casavalle. Pero la lluvia y el viento destrozaron la carpa, y hubo que pensar en un plan B.

En la escuela se dispusieron dos pantallas gigantes, una dentro del salón multiuso y otra afuera, en un sector techado del patio. Ambas enfrentadas a las sillas. El espacio de afuera quedó vacío. Un poco por el frío, y otro poco porque se esperaba más gente para el gran evento del barrio. Estaban invitados los alumnos, pero también sus familias, niños de otras escuelas y vecinos del barrio. Todos los asistentes estaban dentro del salón y, aún así, hubo sillas vacías.

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Había espacio también para las autoridades del gobierno, que habían sido invitadas. Además de los niños, familiares y maestras, en una silla estaba la subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social, Ana Olivera; en otra, Pablo Caggiani, consejero de Primaria; y en otra, la alcaldesa de Casavalle, Sandra Nedov.

En referencia a la invitación a las autoridades de gobierno, Caggiani aseguró que "estaba todo el mundo invitado porque fue anunciado en el Consejo de Ministros". Sin embargo, unos pocos se hicieron presentes. Nedov, sin embargo, tomó la anunciada asistencia de miembros del gabinete como "un trascendido", y dijo que la información nunca le fue confirmada.

Las docentes repartían globos y los niños los inflaban. Faltaban pocos minutos para el comienzo del partido y había que tratar de calmar la ansiedad de los niños. "¿Dónde está la hinchada?", preguntó una maestra. Todos respondieron al canto de "Uruguay, Uruguay".

Partido Uruguay Casavalle
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Cuando faltaban 10 minutos para el inicio del juego, la selección uruguaya entró al estadio. Los niños se pararon para recibirlos entre aplausos y cánticos. Mientras los jugadores entraban en el estadio ruso, a la escuela 178 entraban dos animadores para hacer aplaudir, saltar y cantar a los alumnos.

Llegó el momento del himno y todos se quedaron parados. Algunos entrelazaban sus manos detrás de su espalda. Con ese gesto, Tracy sostenía un globo celeste y una bandera de Uruguay.

Partido Uruguay Casavalle
undefined Alumnos de la escuela número 178 cantaron el himno de pie al comienzo del partido de Uruguay
Alumnos de la escuela número 178 cantaron el himno de pie al comienzo del partido de Uruguay

A los ocho minutos del partido, Edinson Cavani dio una falsa alarma. La pelota parecía adentro del arco. Casi gol. Pero no, se fue afuera. Muchos niños se pararon, algunos apretaron los dientes con rabia y se volvieron a sentar.

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A los 23 minutos, ¿gol? Los alumnos lo gritaron, lo aplaudieron y alentaron a su gran ídolo, Luis Suárez. Pero no, tampoco. Otra falsa alarma.

El primer tiempo cerró sin goles de ninguno de los dos equipos y dejó a muchos niños con el grito adentro. Los animadores los hicieron practicar, en el entretiempo, cómo gritarían el gol, si es que llegaba. Mientras tanto, las maestras repartían jugos y alfajores para todos.

El segundo tiempo seguía tranquilo, algunos niños se empezaban a distraer. Se aburrían, pedían para ir al baño, salían al patio. Iban y venían. Hasta que, a los 88 minutos de partido, José María Giménez les dio lo que esperaban: ¡gol de Uruguay!

El festejo duró más de 30 segundos. Gritos, aplausos, cantos. Volaban globos y llovía espuma, que tiraban algunas maestras. Tracy saltó de su silla y abrazó a Sofía, su amiga que estuvo todo el partido sentada a su lado.


Se acercaba el final. Las caras habían cambiado y la temperatura del salón ya había subido. La euforia escolar se mantenía y el juez sopló su silbato. "Uruguay, Uruguay", volvieron a cantar los niños. Entre abrazos y aplausos, salieron del salón y, en media hora, la escuela quedó vacía.
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