Pese a que hay quienes todavía extrañan verlo en papeles de mayor sutileza como su rol consagratorio en Chaplin (1992), el personaje de fanfarrón acomodado le sienta bien a Robert Downey Junior. Prueba de ello es su éxito en papeles como Sherlock Holmes o Iron Man, personaje con el que ya actuó en cuatro películas, más su próxima participación en la tercera parte de Capitán América. Su incursión en el drama con el filme estrenado ayer en Uruguay, El juez, no lo aleja del registro que lo ha convertido en el actor mejor pago de Hollywood, aunque esa postura ya empiece a resultar cansina.
Drama familiar, judicial y cliché
El juez, la película protagonizada por Robert Downey Jr., confunde la seriedad con la obviedad, aunque se salva por la gran actuación de Robert Duvall