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Luego de la histórica caída en la tasa de mortalidad infantil registrada en 2010 y tras cinco años de datos a la baja, las nuevas cifras recogidas por el Ministerio de Salud Pública (MSP) no son tan halagüeñas y ese importante indicador social aumentó. Pasó de 7,7 fallecimientos cada 1000 menores de un año nacidos vivos a 8,9.Según el MSP “la diferencia no es estadísticamente significativa” ya que “sigue persistiendo una tendencia descendente en la mortalidad posneonatal” y se mantiene la cifra global en un dígito.

La Tasa de Mortalidad Infantil (TMI) tiene dos componentes: la mortalidad neonatal, que va desde el nacimiento a los 28 días de vida, y la posneonatal, que refiere a los bebés de entre 28 días y un año de vida. A su vez, la neonatal se divide en neonatal precoz (los primeros siete días) y neonatal tardía (de los primeros siete a los 28 días de vida).En un comunicado oficial el MSP afirma que la TMI aumentó en 2011 “a expensas de la mortalidad de los menores de siete días de vida y en particular en niños prematuros, también llamado componente ‘duro’ de la mortalidad”.

Anoche el director general de Salud, Yamandú Bermúdez, no tenía del todo claras las cifras. Igual dijo a El Observador que la mortalidad neonatal pasó de 4 ‰ a 5,7 ‰. Y específicamente la neonatal precoz ahora se ubica en 3,8 ‰, cuando en 2010 era 2,7 ‰.En un documento de trabajo interno al que accedió El Observador, el MSP atribuye el aumento de la tasa a “cambios en el sistema de registro de nacimientos, por el cual mejora la aproximación de la estadísticas a la realidad”.También aduce que hubo un “aumento significativo” de niños nacidos con bajo peso, “los cuales presentan tasas de mortalidad muy altas”.

Sin hacer ninguna autocrítica, el MSP considera que “esto puede corresponder, por un lado, a la mejor cobertura y más temprana captación de la embarazada por parte del sistema de salud, como al cambio de protocolos de atención neonatal”. Según el mismo documento, “para el año 2011 los cálculos estadísticos basados en la tendencia histórica estimaban la TMI en 9,1 cada mil nacidos vivos”, y el relevamiento arrojó una cifra “ligeramente inferior”.

En tanto, las autoridades destacan que la mortalidad posneonatal continúa la tendencia a la baja, ya que pasó de 3,7 ‰ a 3,2 ‰ . En el documento lo explican por “acciones desarrolladas en la primera infancia y en el primer nivel de atención”.Si bien las cifras que se conocerán este año corresponden a 2011, el aumento de la mortalidad infantil llega en un momento en el que la falta de pediatras y enfermeros afecta la asistencia sanitaria, especialmente en el sector público y en la periferia.CausasLa TMI es un indicador que elabora la división Epidemiología del MSP en base a los certificados de defunción. Se lo considera un indicador clave para medir las condiciones sanitarias y sociales de un país.

El año pasado, tras conocer las cifras de 2010, el MSP difundió un comunicado en el que se vanagloriaba por los logros alcanzados a través de las políticas sociales.Algunos pediatras consultados por El Observador dijeron que no les sorprende que la mortalidad infantil haya aumentado y que el dato coincide con lo que observan en sus rutinas diarias.Walter Pérez, presidente de la Sociedad Uruguaya de Pediatría, consideró que dos fenómenos que se están agravando y que probablemente incidan en este aumento son la prematurez (a menudo vinculada a la falta de controles durante el embarazo) y las infecciones respiratorias (muy asociadas a las condiciones de vivienda, el hacinamiento y la humedad).Una pediatra opinó que el embarazo adolescente es cada vez más frecuente, tanto en ASSE como en el mutualismo. Señaló que se trata de “un problema gravísimo” que “con seguridad” es el determinante del crecimiento de la mortalidad.

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