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Los datos publicados este viernes muestran que el sector inmobiliario se ha convertido en el principal lastre para el Producto Bruto Interno (PBI) de EEUU.

Las cifras del PBI se sitúan por debajo de las expectativas de la mayoría de analistas, que habían pronosticado que EEUU crecería un 2,1 por ciento en el tercer trimestre.

El indicador es el dato más débil de crecimiento desde el primer trimestre del 2003.

En el arranque del ejercicio, EEUU creció un sólido 5,6 por ciento, la cifra más alta en dos años y medio. El crecimiento se desaceleró hasta el 2,6 por ciento en el segundo trimestre, debido a la debilidad del consumo, los mayores precios energéticos y el encarecimiento del crédito.

(EFE)

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