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La economía uruguaya desaceleró su crecimiento durante el tercer trimestre, en línea con lo esperado por los analistas y las autoridades de gobierno. Sin embargo, conforme algunos sectores de actividad relevantes frenaron su producción, el consumo se mantuvo ajeno a esa dinámica, sosteniendo el crecimiento de la economía y presionando al alza el nivel de precios.

Según los datos difundidos ayer por el Banco Central (BCU), durante el tercer trimestre del año la economía uruguaya creció 3% comparado con igual período del año anterior. Eso implicó una desaceleración respecto al aumento de 3,9% del segundo trimestre del año. En el acumulado de los últimos 12 meses, la expansión de la actividad pasó de una tasa de crecimiento de 4,8%, a 3,7% con el dato difundido ayer.

“Es un dato bueno, dentro de lo esperado. La economía sigue creciendo a un ritmo considerable, a pesar del contexto internacional y regional bastante complicado”, dijo a El Observador el director de la Asesoría Macroeconómica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Andrés Masoller.

Los sectores de actividad registraron durante el tercer trimestre del año, el efecto de una menor demanda por parte de los países de la región, que no solo impactó a la industria manufacturera. El sector comercio, restaurantes y hoteles desaceleró su crecimiento de 3,4% durante el segundo trimestre, a 2,4% interanual en la última medición –en la medición desestacionalizada, tuvo una caída de 0,1% respecto al período abril-junio. Eso se debió a una caída en la actividad de restaurantes y hoteles, como consecuencia de una menor demanda turística provocada por el cepo cambiario argentino.

En el caso de la industria, la aceleración interanual se debió íntegramente a la producción de combustibles –detenida en setiembre de 2011 por mantenimiento de la refinería de ANCAP. De esa manera, mostró un crecimiento de 2,6% en el tercer trimestre del año. Al comparar con el segundo trimestre, el aumento de la producción fue de 0,5%, mientras que el dato anterior mostraba una expansión de 2,1% en términos desestacionalizados.

El agro, por su parte, mostró una nueva caída de la actividad (-1,8%) en términos interanuales, explicada principalmente por una baja en la producción de trigo respecto a la zafra anterior.

El rubro suministro de electricidad, gas y agua, mostró una fuerte mejora respecto al segundo trimestre del año, de 73,3% en términos desestacionalizados. Eso se debió a la recuperación posterior a la sequía, que obligó a generar energía eléctrica a través de hidrocarburos, un proceso de menor valor agregado que la generación hidroeléctrica. La evolución de ese sector explicó que, aun a pesar de la desaceleración de la mayor parte de los sectores de actividad, la economía uruguaya creciera 1,2% en el tercer trimestre en comparación con el segundo, luego de registrar un aumento de 0,7% en la medición anterior.

Firme demanda
Mientras que la economía frenó nueve décimas su crecimiento interanual, el consumo mantuvo su dinamismo, con una desaceleración apenas de 5,9% a 5,7% durante el tercer trimestre.

Las compras de bienes durables e importados incidieron en la expansión del consumo, alimentado por el crecimiento de los salarios y los elevados niveles de ocupación laboral.

La visión del gobierno respecto al efecto de la demanda interna sobre la inflación coincide con la del sector privado. “El dato del tercer trimestre confirma el diagnostico que veníamos realizando, en cuanto a la fortaleza de la demanda interna y las presiones que esto genera sobre el nivel de precios de la economía”, dijo Masoller. La inflación interanual en noviembre se ubicó por segundo mes consecutivo sobre 9% –tres puntos por encima del rango meta oficial–, a pesar de las medidas implementadas por el gobierno para incidir sobre la dinámica de precios.

La inversión, si bien mostró un importante desempeño, se desaceleró respecto al segundo trimestre del año, con un crecimiento de 11,4% en términos interanuales, movida por la construcción de la planta de Montes del Plata en Colonia.

Las exportaciones, por su parte, crecieron 5,7% respecto al tercer trimestre del año anterior, con lo cual dejaron atrás la caída de 0,1% registrada en el período abril-junio. Las importaciones, en tanto, aceleraron su crecimiento, de 13% a 17,8%.

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