Economía sumará al sector cárnico al diálogo para frenar suba del IPC
Cayó mal en los sectores dependientes del trigo que el gobierno no los convocara a negociar
Como sucedió en 2009, la inflación volvió a transformarse en uno de los principales focos de atención del equipo económico. Y una vez más, el Ejecutivo se ve obligado a utilizar herramientas “heteredoxas” como acuerdos con privados para evitar que el Índice de Precios al Consumo (IPC) no alcance los dos dígitos. Las acciones evidencias que una vez más el gobierno ha quedado limitado para actuar por la vía de las herramientas tradicionales, luego de comprobar que la suba de tasas resuelta por el Banco Central (a 9%) no logró modificar las expectativas de los agentes, que por el contrario, elevaron sus previsiones de alza de precios mediano plazo.
Por otro lado, el frente fiscal con un déficit de 2,3% le deja poco margen a Economía para atacar las presiones inflacionarias con rebajas o mantenimiento de tarifas públicas reguladas –como combustibles o energía eléctrica– como aplicó en el pasado. De hecho, en setiembre se vio obligado a aprobar un incremento promedio de 5,5% en las tarifas de UTE producto de un sobrecosto energético que rondaba los US$ 500 millones. Asimismo, el barril de petróleo Brent evoluciona al alza en los mercados por la tensión en Medio Oriente.
Ante esta coyuntura, el equipo económico comenzó a apelar a políticas no convencionales para tratar de que el IPC no se aleje tanto del techo del rango meta de 6%. La semana pasada el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, y el jefe de la Asesoría Macroeconómica, Andrés Masoller, mantuvieron un encuentro con la Asociación de Supermercados del Uruguay (ASU) para solicitarle que congelen los precios hasta fin de año, informó El País.
Además, se acordó aplicar una rebaja de 10% sobre una canasta básica de 150 artículos, que seguramente estará más cerca de los 200 productos, dijo ayer a radio Sarandí el presidente de la ASU, Fernando Vietes. Dentro de esta canasta, no estaba incluida la carne y tampoco frutas y verduras.
No obstante, el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti, informó ayer a El Observador que está prevista una reunión con el MEF para analizar qué margen existe para ajustar algunos cortes de carne bovina. La semana pasada, la media res que reciben los carniceros y todos los cortes con hueso, salvo los asados, volvieron a subir $ 3 por kilo por cuarta vez consecutiva.
A esto se suma un incremento del precio del pollo de 35% en los últimos 45 días. De todas formas, Fratti precisó que la tendencia alcista del IPC no está explicad por la carne, ya que en el acumulado del año “está por debajo del registro general de precios” que en el último año móvil a setiembre cerró en 8,64%. El titular del INAC, señaló que es probable que los precios del abasto hayan alcanzado un “techo” y que seguramente el retorno a la actividad de dos frigoríficos relevantes para el mercado interno (Carrasco y Canelones) pueda ayudar al objetivo que persigue Economía.
Molestia
Algunos proveedores de las cadenas de supermercados se mostraron “sorprendidos” y hasta “molestos” con la actitud que tomó el Ministerio de Economía de acordar una política de precios sin tener en cuenta su participación, a diferencia de lo que ocurrió en 2009. En esa oportunidad, fue la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) quien se encargó de negociar con las distintas cadenas de industriales para alcanzar un consenso.
Un empresario de una fábrica de pasta secas, que prefirió no identificarse, dijo a El Observador que se están “enterando a través de un comunicado que distribuyen los supermercados sobre el acuerdo con Economía. “Creo que esto va a tener que negociarse”, afirmó. Agregó que en el caso de su cadena son “tomadores de precio” (del trigo) en el mercado local e internacional y que es “muy difícil prever” qué puede pasar en un futuro.
De hecho, el exceso de lluvias en Uruguay amenaza los rendimientos y calidad de la cosecha de trigo que comienza antes de fin de año. “El ministro (Lorenzo) debió citar a la cadena industrial. Tuvimos aumentos de insumos y materia prima y no aumentamos los productos. Podemos dar algún beneficio pero a cambio de algo”, dijo el directivo de la Cámara de Alimentos Envasados y gerente comercial de Adria, Fernando Vilar.
Apoyo
Una fuente de la industria molinera aseguró que ya le comunicó a los supermercados que acatarán el pedido de colaboración de Economía y no elevará el precio de la harina a los supermercados. Asimismo, desde la industria del aceite tampoco se prevén ajustes de tarifas. Por otro lado, el gerente del Centro de Industriales Panaderos, Jorge Aguirrezabalga, dijo que mientras no aumente el precio de harina, en general no deberían registrase ajustes de tarifas ya que los salarios del sector aumentan en abril de 2013.
Comercio no comparte el método
El titular de la Cámara de Comercio y Servicios, Marcelo Lombardi, dijo a El Observador que no comparte el camino que tomó el Ejecutivo de “sugerencia de administración de determinados precios” para incidir en los bienes que más impactan sobre la canasta familiar y se utilizan para el IPC. “Creemos que es sobre el gasto público y la política salarial donde puede corregirse el rumbo de crecimiento de los precios”, sugirió. Indicó que si bien la suba de la tasa que aplicó el Banco Central puede llevar a una reducción de precios en los bienes transables por la caída del dólar, se hace a costo de perder competitividad con el principal socio comercial (Brasil). “Nos tomó por sorpresa porque este tipo de pedidos no son cotidianos, pero sí compartimos que la inflación no debe estar tan elevada”, dijo Fernando Vietes de los supermercadistas.