Economistas creen que el nuevo gabinete evitará el "incendio de Roma"
Creen que la salida de Moreno, a la que calificaron como un hecho político central, y la apuesta del gobierno por una gestión que garantice continuidad, alejan un posible caos
No son tiempos fáciles para anticipar el futuro económico de la Argentina. Los recientes cambios en el gobierno, con la llegada de Jorge Capitanich a la jefatura de Gabinete; y de Axel Kicillof al Ministerio de Economía, generan dosis iguales de incertidumbre y optimismo. Pero ayer, durante el 6º Encuentro de los Líderes, organizado por El Cronista, Apertura e IT, Ricardo Delgado y Miguel Ángel Broda coincidieron, con mayor o menor entusiasmo, en que no debe esperarse una gran crisis para 2014.
Por su parte, Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, mostró una visión más optimista sobre los últimos movimientos en el Gabinete, que atribuyó a la derrota del Gobierno en las PASO y en las elecciones de octubre. "“La salida de Guillermo Moreno es un hecho político y económico central y definitivo. La economía y el Gobierno alejan la posibilidad de un escenario de crisis, en el sentido clásico del término. El incendio de Roma que algunos colegas veían, tiene muy baja probabilidad”", argumentó.
Un probable balotaje en 2015, según Delgado, hace que un "“incendio”" sea el peor de los escenarios posibles para el Gobierno. "“Creo que la economía no va a recuperar tasas de velocidad y de crecimiento como las que tuvo en los momentos más interesantes de la primera mitad de los 2000. Pero me parece que el Gobierno va a ir a un escenario de correcciones vinculado con la clásica consistencia fiscal y monetaria. Clásico pero con K. El Gobierno cuando se acercó al abismo, reculó”", recordó. De acuerdo a su visión, 2014 será un año de crecimiento muy bajo, alrededor del 1,5%, y una inflación del 25%, mientras que el Gobierno entrará en una lógica de corrección de precios relativos y un esquema de desmantelamiento de los subsidios, en particular de los energéticos. "“La devaluación real llegó para quedarse"”, afirmó. También pronosticó un mix con más financiamiento externo para infraestructura, más precio para los gastos con tarjetas en el exterior y un estímulo vía devaluación real a los sectores productivos.
Con respecto a la inflación, Broda señaló que la única manera de controlarla es cortar la necesidad creciente de financiamiento que tiene el Gobierno. "“La dinámica fiscal lleva a tasas de inflación mayor”", subrayó. El economista se definió como “"muy optimista”" sólo en el largo plazo por varias razones: las distorsiones provocadas por la gestión kirchnerista se pueden reducir con un Gobierno de apenas 5 puntos, no de 10. Y por las reservas de Vaca Muerta.
Delgado, en cambio, tuvo una visión más positiva también para el corto plazo con una perspectiva de dos años "“razonablemente ordenados”".
notas relacionadas