V de venganza es considerada una de las mejores novelas gráficas de la historia. En un pasaje de esa obra, que presenta a una Inglaterra futurista gobernada por un partido fascista llamado Fuego Nórdico, se puede leer un cartel callejero con la inscripción "Make Britain great again" (Volver a hacer grande a Gran Bretaña). A pesar de las similitudes con el eslogan de campaña del presidente de Estados Unidos. Donald Trump –Make America great again–, la novela escrita por Alan Moore e ilustrada por David Loyd es bastante anterior, ya que se terminó de publicar en 1988.
Esta pequeña similitud entre el excepcional trabajo de Moore y la realidad internacional es un guiño que se suma a un fenómeno que, en 2017, parece haber resurgido con fuerza a pesar de haber estado presente en la cultura universal desde hace un tiempo considerable: la distopía.
Derivado de un término anglosajón y anclado originalmente en el concepto de utopía –que propone un futuro ideal inalcanzable para cualquier sociedad terrenal– la distopía es un género que visibiliza un futuro opuesto al del primer término e implica sociedades gobernadas con puño de hierro por partidos que generalmente llegaron al poder por la fuerza, habitantes permanentemente vigilados y, generalmente, privados de sus derechos fundamentales.
El primer gran ejemplo apareció en 1932 con la publicación de Un mundo feliz, de Aldous Huxley, libro que inmediatamente inspiró a varias generaciones de escritores. La "tríada sagrada" de la distopía en la literatura la completó 1984, de George Orwell –que se editó en 1949 y popularizó el concepto de Gran Hermano– y Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, publicado en 1953.
Cada una de estas obras fue contemporánea a un momento clave de la historia universal, algo que catapultó su lectura y los convirtió en clásicos de las letras. En 1984, por tomar uno de los ejemplo, Orwell basó gran parte de su obra en las doctrinas del estalinismo.
Reminiscencia contemporánea
Poco después de la llegada de Trump al poder en enero de este año, las ventas de 1984 en Amazon se dispararon. Si bien Estados Unidos dista mucho aún de parecerse al paisaje pintado por Orwell en su obra más conocida, la retórica violenta y los discursos nacionalistas que utilizó durante su campaña recuerdan de alguna manera a los del líder del Socialismo Inglés (Ingsoc), el partido gobernante en 1984.
Según publicó El País de Madrid en enero, Signet Classics, editorial que publica el libro en Estados Unidos, anunció que desde la asunción de Trump como presidente las ventas de la obra se habían incrementado "en 10.000%". Además, ese mismo mes ocupó el puesto número uno en la lista de los más vendidos de Amazon, la principal empresa de comercio minorista online.
La coyuntura política del país más poderoso del mundo, a su vez, dio pie a que series como The Handmaid's Tale de Hulu –que no se puede ver en Uruguay por vías legales porque ningún canal de televisión o servicio de streaming tiene los derechos de transmisión– se conviertan en algunos de los fenómenos culturales más destacados del año, independientemente de que la serie, según reportaron varios medios especializados, es una de las mejores de 2017.
Basada en una novela de Margaret Atwood, The Handmaid's Tale (que podría traducirse como La historia de la sirvienta), presenta un futuro drásticamente negativo, en donde Estados Unidos está gobernado por un estado fascista que cambió las reglas de las clases y géneros. Allí, las mujeres son brutalmente rebajadas al punto de que no tienen la posibilidad de tener dinero, trabajar o tener posesiones materiales.
El canal de televisión premium HBO tampoco quedará por fuera del "renacimiento" distópico que acaparó la ficción de este año, ya que hace pocas semanas anunció que pondrá en marcha una producción basada en Fahrenheit 451. Será una película para la televisión y estará interpretada por los actores Michael B. Jordan (Creed: Corazón de campeón, 2015) y Michael Shannon (Animales nocturnos, 2016). Esta novela ya había tenido una adaptación para el cine en 1966 bajo las órdenes de François Truffaut (a su vez director de El amor en fuga, estrenada en 1981).
Justamente, es en el séptimo arte donde también habrá novedades distópicas. Una de las películas más esperadas del año es Blade Runner 2049, secuela de la película original estrenada en 1982 y dirigida por Ridley Scott. El filme muestra la ciudad de Los Ángeles en un futuro alternativo, donde robots idénticos a los humanos denominados "replicantes" comienzan a experimentar fallas y problemas de control. La secuela estará a cargo de Denis Villeneuve, director de La llegada (2016) y Sicario (2015).
Si bien la mayoría de estas producciones estaban planificadas de antemano, su estreno generó un entusiasmo extra por el género que se agregó a las superventas de 1984 a principios de año. La suma de esos factores terminaron pautando que, seis meses después, la distopía sea un personaje preponderante en casi todas las ramas de la cultura.
En la educación
En los liceos uruguayos es común que se estudien algunos de los textos distópicos. Un mundo feliz y 1984 son tratados en filosofía, mientras que hay profesores de literatura que incluyen libros de Ray Bradbury.
Los libros
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Un mundo feliz De: Aldous Huxley Editorial: Debolsillo Precio: $ 350
1984 De: George Orwell Editorial: Debolsillo Precio: $ 450
Fahrenheit 451 De: Ray Bradbury Editorial: Debolsillo Precio: $ 350