La mitad de los trabajadores uruguayos posee un nivel de calificación que está por encima de las exigencias de su empleo. Lejos de ser un diferencial favorable, los años adicionales de formación no generan para el trabajador una compensación que se refleje en el salario que percibe por las tareas que realiza.
El 50% de los trabajadores está "sobrecalificado"
En contrapartida, el mayor déficit de calificación está en la construcción, la industria y el agro