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¿En qué etapa se encuentra la reestructura y nuevo modelo de gestión de recursos humano de UTE?
En setiembre del año pasado culminamos la primera etapa. En esa instancia un total de 6.066 funcionarios (89,9% de la plantilla) pasaron a ocupar los nuevos trabajos y cobran de acuerdo a la nueva escala salarial. Entre octubre y diciembre, implementamos la segunda etapa, con la asignación de otros 600 funcionarios que desempeñaban tareas diferentes a las del puesto que ocupaban presupuestalmente. Esa etapa incluyó un procedimiento de reclamo que pudieron efectivizar todos los trabajadores y contó con la participación del sindicato. Cumplidas estas etapas, al 31 de diciembre el 95% de la plantilla de funcionarios de UTE quedó implantado en la nueva estructura organizativa.

Queda un remanente del 5%
Esa es la tercera etapa. A partir de febrero, un total de 324 funcionarios rendirán una prueba de suficiencia para ingresar a los nuevos puestos. Esos son trabajadores que desempeñaban un puesto cuyas tareas son en parte recogidas en la nueva función, pero no totalmente. Esa etapa culminará en el primer semestre de 2015. Todas las instancias fueron en acuerdo con el gremio.

¿Qué implica el nuevo modelo de gestión humana?
Es el segundo objetivo de esta reestructura. La instalación del nuevo modelo de gestión humana por competencia. Es un proceso más largo y complejo, sobre el que se va a avanzar decididamente en 2015, en el marco de la negociación con el sindicato.
Implica un cambio importante, incluso desde el punto de vista cultural, por cuanto supone un nuevo concepto de la gestión humana. Supone la creación de un sistema de evaluación del desempeño que generará las condiciones para el pleno desarrollo de una carrera funcional. Eso implica que un funcionario, sin moverse de su puesto, puede acceder a franjas salariales distintas, en función de sus competencias.

¿Cuánto tiempo demandará?
Por lo menos entre dos y tres años. Esto implica evaluar el desempeño de las personas por sus competencias. De hecho, hoy ya estamos haciendo llamados donde le otorgamos un peso –que va ir en ascenso– a las competencias que luego son evaluadas en distintos test psicotécnicos internos. Cada puesto tiene una descripción de competencias diferente. Eso revoluciona la gestión de la empresa y demandará un cambio cultural grande.

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