El acoso argentino a pesqueros lleva un año
El episodio de este sábado entre un barco español que opera en el puerto de Montevideo y un guardacostas argentino fue uno más de tantos registrados en los últimos meses en aguas rioplatenses comunes, donde hay derecho de explotación y libre circulación
Tras la intervención de la Armada Nacional a través de su unidad aérea Beechcraft 200T, un buque pesquero de bandera española con operación en el puerto de Montevideo pudo completar su recorrido hacia el Atlántico Sur luego de ser interceptado por un guardacosta de la Armada Nacional Argentina en aguas internacionales del Río de la Plata.
Este sábado una patrullera argentina volvió a acosar e interceptar la navegación de un pesquero surto en Montevideo. Esta vez fue el buque Villa Nores, que partió a la hora 10 del principal puerto uruguayo y sobre la hora 13 recibió la presencia de una nave Argentina. Según supo El Observador, el capitán del barco español aseguró que recibió acoso de la tripulación argentina y que fue amenazado con el abordaje del barco, por lo que el buque europeo debió protegerse y refugiarse en aguas exclusivas uruguayas. La comunicación se registró mientras navegaba en aguas comunes del Río de la Plata, donde hay derecho a la explotación y libre circulación.
En el Villa Nores se recibió la orden de detención para ser abordado, pero el capitán del pesquero se comunicó con su agencia en Montevideo y desde la misma le indicaron retornar a aguas jurisdiccionales uruguayas. La embarcación argentina navegó en paralelo al curso del pesquero a unas 30 millas, por lo que el capitán del Villa Nores sintió temor de ser abordado y de ser obligado a entrar a puerto argentino, según indicaron fuentes de la agencia del buque en Uruguay.
Desde la Prefectura Nacional Naval (PNN) se informó que cuando el Villa Nores salió de la jurisdicción uruguaya y entró en aguas comunes, el capitán del barco fue interrogado por el guardacosta Mantilla de la Prefectura Nacional Argentina.
"Cuando esto sucedió el pesquero se comunicó con la autoridad marítima nacional uruguaya (Armada Nacional), desde donde se dispuso la salida del avión de patrulla marítima de la Aviación Naval, por orden expresa del Comandante en Jefe de la Armada Nacional", Alberto Caramés, dijo a El Observador el jefe de relaciones públicas de la PNN, Sergio Bique.
Explicó que esto se hizo a los efectos de monitorear la situación y que este avión estableció contacto con ambos buques (pesquero y guardacosta). Luego, el pesquero siguió su navegación hacia el sur a cumplir su faena. Antes de ello, había vuelto a las siete millas de aguas jurisdiccionales uruguayas.
Bique destacó que lo importante es que la Armada Nacional brinda la seguridad a buques de tercera bandera surtos en puerto de Montevideo, para que puedan navegar con libertad y con la seguridad necesaria dentro de la jurisdicción nacional, a los efectos de fomentar el libre comercio.
Sin embargo, la situación registrada el sábado agrega un episodio más en la tensa relación binacional con Argentina, ya que, además de otras trabas comerciales, las dificultades para los buques pesqueros que operan en Montevideo están ocurriendo desde hace tiempo.
En este caso, como en los otros, el buque cumple con todas las reglamentaciones necesarias para salir a navegar. "Cumple con todos los requisitos de la autoridad marítima nacional, que son los mismos que las autoridades marítimas internacionales", dijo Bique.
El Villa Nores iba a la zona de pesca del Atlántico Sur haciendo uso del permiso que tiene para realizar la captura en esa zona. Esos permisos son otorgados por Argentina.
En el mes de octubre, Comercio Exterior & Transporte de El Observador informó acerca de las irregularidades que se estaban presentando en el sector pesquero debido al acoso argentino. Bajo el título de "Obstrucciones y amenazas en aguas comunes del Río de la Plata" revelaron la problemática. El capitán de uno de los barcos que sufrió el atosigamiento de la Prefectura argentina aseguró que la situación fue denunciada a la Cancillería uruguaya.
El marino, que solicitó mantener su nombre en reserva, explicó que el acoso verbal es importante y que en todo momento la patrulla le recalca al pesquero que "las Malvinas son argentinas".
El capitán reprodujo las palabras provenientes de la embarcación argentina: "¿Usted sabe que para ir a pescar en aguas de Malvinas tiene que pedir a Argentina autorización, porque las Malvinas son argentinas? ¿Sabe que las Malvinas, las Islas Georgia, y las Islas Sandwich son argentinas, y que hay un decreto ley que dice que para ir a esas aguas hay que pedir autorización a Prefectura argentina y aparte tiene que tener un agente marítimo en Argentina? (&)Porque las Malvinas son Argentinas".
En su momento sostuvo que esta situación se venía registrando desde hacía por lo menos 10 meses (hoy sería ya un año) y que temía que la situación se agudizara. En ese sentido justificó su temor debido a que "las islas Malvinas se están llevando a cabo prospecciones de pozos petrolíferos y aparentemente con muy buenos resultados".
"En cuanto salga a la luz, que es un hecho que en Malvinas hay petróleo (&) las autoridades tanto de Uruguay como de Brasil van a estar muy presionadas" para reconocer la soberanía de Argentina sobre el territorio isleño.
A modo de ejemplo, el capitán dijo a Comercio Exterior & Transporte que "había un barco que llevaba contenedores de Uruguay a Malvinas en forma semanal". A través de este, "Uruguay exportaba productos, cemento para construcción de casas y otras cosas, (pero) se fue presionando al gobierno uruguayo hasta que el barco dejó de venir a Montevideo porque le prohibieron la entrada y ahora va a Brasil".
El problema del sábado pasado con el pesquero Villa Nores llega cuando está instalado el debate sobre la decisión de Uruguay de no permitir el ingreso de buques "de bandera de las islas Malvinas". El presidente de la República, José Mujica, dijo que la medida no era para los barcos de bandera del Reino Unido, pero sí de las Malvinas.
Por su parte, el canciller Luis Almagro manifestó que las Malvinas (Falkland) "se trata de un enclave colonial que expide una bandera" y que "eso es prácticamente inadmisible".
Consultadas fuentes del sector marítimo portuario uruguayo, la bandera de las Malvinas no existe, pues de acuerdo con la Convención de los Derechos del Mar de las Naciones Unidas, de la Uruguay es ratificante, los buques son de bandera del Reino Unido.
"El Reino Unido delega en autoridades de las Falkland el poder de manejar los temas del registro marítimo que tiene que ver con las operaciones en el puerto de las islas. Por ende, cuando se está negando algún permiso de un barco con registro en las Falkland, se le está negando a un buque de bandera de Reino Unido", explicó un especialista privado.