Ante un tema plagado de idealización como el amor y un género que habitualmente perpetúa los estereotipos como la comedia romántica, siempre es una buena noticia la aparición de una película que se aparte de la fórmula del idilio afectivo. Antes de la medianoche, la tercera parte de la trilogía de Richard Linklater, fue un ejemplo grato el año pasado de un cinta que escogió la senda de una reflexión madura sobre la vida en pareja, siguiendo el camino trazado por uno de los máximos filmes de este tipo: Escenas de la vida conyugal, de Ingmar Bergman.
El amor en tiempos del perfeccionismo intolerante
Una segunda oportunidad, la película protagonizada por Julia Louis-Dreyfus y James Gandolfini, en su penúltima actuación antes de morir, es un filme interesante sobre la búsqueda del amor en la madurez