El pasado 10 de febrero el ascensor de liceo IAVA dejó de funcionar. Inmediatamente, el personal del centro de enseñanza llamó a la empresa que entendían estaba al mando del mantenimiento.
El pasado 10 de febrero el ascensor de liceo IAVA dejó de funcionar. Inmediatamente, el personal del centro de enseñanza llamó a la empresa que entendían estaba al mando del mantenimiento.
Luna puede ingresar al liceo sin problemas pero necesita el ascensor para subir al primer piso. Con las clases comenzando sin ascensor, se hizo costumbre subir a Luna aupada por Wilson, un empleado del IAVA, o cargada por sus compañeros de clases mientras que una adscripta los dirigía.
El 4 de abril, casi un mes después de que comenzaron las clases, una empresa sin contrato -obligatorio para poder actuar sobre cualquier ascensor- se presentó a arreglarlo.
“A las 14:00 vinieron y a las 18:30 ya estaba roto de nuevo”, contó la directora Jáuregui, que entendía que sí se había hecho un contrato por un mes. Fuentes de la empresa consultadas por El Observador dijeron que se actuó de forma gratuita ante la situación que urgía, a sabiendas de que no era lo correcto legalmente. Al romperse el ascensor el 4 de abril a las 18.30, quien quedó encerrada en él fue la alumna en silla de ruedas, que fue rescatada por el empleado Wilson, quien abrió las puertas del ascensor.
Veinte días más tarde, este jueves 24 de abril, Subrayado emitió un informe sobre el ascensor roto y la situación de Luna. La madre, ante una situación extrema, habló con la prensa. Y ayer la misma empresa que actuó “de buena voluntad” a principios de mes, volvió a hacerlo y pocas horas más tarde, el ascensor recién arreglado por segunda vez, volvió a romperse.
La directora Jaureguy le dijo a El Observador que no entiende por qué motivo esta empresa contratada por Secundaria demora tanto en responder los llamados que piden ayuda. Pero la directora desconoce que, en realidad, la empresa no está contratada sino que está trabajando sin permiso “para dar una mano en una situación particular” según indicaron a El Observador fuentes de la empresa.
Ante esta situación El Observador intentó contactar a la directora de Secundaria, Celsa Puente, que no respondió el teléfono ni mensajes de texto. Quien sí respondió fue el consejero de Secundaria, Daniel Guasco, quien explicó que “se está trabajando para la firma del contrato de mantenimiento de los ascensores que es un requisito de la Intendencia. Ha demorado como demora todo en la administración pública en materia de licitaciones”, agregó que para el lunes estará solucionado el tema.
Cuestionado sobre por qué motivo se dejó vencer el contrato con el servicio anterior, explicó que es algo que “demora (…) Se hizo con tiempo, lo que pasa es que demoró más de lo previsto”. Agregó que es “típico de las tramitaciones que hay que hacer cuando se llama a licitación aunque sea por un costo bajo”. Explicó que el departamento de Licitaciones “es una dependencia lenta en toda la administración pública” y aseveró que “en Secundaria es dos veces lenta”.
Finalmente, ante le pregunta de si estaba al tanto de que una empresa de mantenimiento había actuado sin contrato en el ascensor del IAVA, Guasco cuestionó quién había brindado esa información, y declinó en hacer declaraciones. “No se la voy a contestar esa pregunta. ¿Cómo le voy a contestar un tipo de pregunta que compromete la institución? ¿Se da cuenta?”, dijo el jerarca. Según el consejero, “el ascensor se arregló pero se hizo mal el trabajo, era otra empresa la que lo había hecho”.