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Un viejo automóvil de los años 50 propiedad de Karol Wojtyla cuando todavía vivía en Polonia y mucho antes de convertirse en el Papa Juan Pablo II no ha conseguido ser vendido al precio deseado por el propietario, por lo que fue retirado durante la subasta que tuvo lugar el 11 de febrero en París.

El actual propietario es el sobrino del antiguo chofer de Wojtyla, quien poco antes del comienzo de la subasta se reservó la posibilidad de retirar el automóvil si no se alcanzaba un precio entre 200.000 y 300.000 euros.

El automóvil de Wojtyla ha tenido menos fortuna que un Volkswagen de 1999 de su sucesor, Benedicto XVI, que recientemente fue subastado por 188.983 euros.

(EFE)

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