El botín electoral de los blancos
Larrañaga se apoya en los intendentes para asegurar la interna
Desde su fundación, el Partido Nacional ha tenido su principal bastión electoral en el interior del país y este dato lo tiene bien claro el líder blanco Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) quien considera que la llave para ganarle la carrera interna a su rival Luis Lacalle Pou (sector Todos) radica, particularmente, en el peso de sus intendentes.
Por eso, hoy sábado Larrañaga reunirá en San José a todos sus jefes comunales en un encuentro coordinado por uno de los operadores políticos del líder blanco, el director de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), Carlos Daniel Camy, y que contará con la presencia del senador y exintendente de Tacuarembó, Eber Da Rosa.
En ese encuentro, los aliancistas empezarán a afinar el contacto entre Larrañaga y sus intendentes para plasmar una estrategia que le permita ganar la interna con cierta comodidad. Larrañaga cuenta con el apoyo de ocho de los doce intendentes blancos: Wilson Ezquerra (Tacuarembó), Sergio Botana (Cerro Largo), Guillermo Besozzi (Soriano), Walter Zimmer (Colonia), Bertil Bentos (Paysandú), Dardo Sánchez (Treinta y Tres), Adriana Peña (Lavalleja) y Omar Lafluf (Río Negro).
En las tres elecciones internas desde la reforma constitucional de 1997, los blancos han votado por encima del promedio nacional –cerca del 70%– cuando los demás partidos convocan a un 50% de sus simpatizantes. Pero el dato más trascendente para la campaña de Larrañaga es que más de las dos terceras partes del caudal electoral de los blancos está en el interior. Es así que en 1999 el 77% de los votos de la interna blanca estuvieron fuera de Montevideo, en 2004 la cifra llegó a 75,5% y en 2009 el 75,6%.
Larrañaga ha respaldado a los intendentes incluso cuando éstos asumieron posiciones contrarias a la adoptada por los legisladores del Partido Nacional. Uno de esos casos fue el de la votación de la Universidad Tecnológica, que tendrá sede en el interior. En esa oportunidad los intendentes apoyaron la creación de la UTEC, pero algunos legisladores se resistían a votarla. Larrañaga intervino directamente y junto a Eber da Rosa lograron que se revirtiera la postura del partido.
Camy dijo a El Observador que el proyecto político de Larrañaga tiene una “identidad clara con raíces profundas en su experiencia como gobernante y con pleno conocimiento de las realidades locales y la nacional y eso es un diferencial frente a los demás candidatos”. “Larrañaga no es un ensayo, está probado con diez años de eficiente gestión como intendente de Paysandú y 15 años como referente en el Senado de la República, constituyéndose en el líder de la oposición”, sostuvo. En los últimos días, Larrañaga ha propuesto “una federalización de cometidos y servicios” para descentralizar las responsabilidades y los cometidos de la gestión pública.