El primer triunfo llegó en el tercer encuentro cuando luego de tener fecha libre, Uruguay derrotó a Perú por 2-0 comenzando a trepar en la tabla de posiciones.
El último partido de la serie de Ibarra fue una contundente victoria de los de Fabián Coito. Liquidaron a Bolivia por 3-0 y clasificaron al hexagonal final.
Posteriormente, hubo que trasladarse a la altura de Quito para jugar los últimos cinco encuentros para tratar de clasificar al Mundial y luego también buscar el título.
Posteriormente, se volvió a ganar y nada menos que ante Brasil. En esa segunda fecha, Uruguay consiguió un gran triunfo de atrás y en la hora con un gol de Matías Viña.
Para la tercera fecha, Colombia era el rival a vencer. Los cafeteros venían muy mal y se jugaban mucho ante los celestes. Sin embargo, el equipo de Coito logró vencer otra vez por goleada -como contra Argentina, 3-0-.
Cuando estaba todo para que la celeste se coronara campeona tras 36 años, llegó el encuentro ante Venezuela y un verdadero baldazo de agua fría ya que se perdió sin miramientos 3-0.
El último escollo sería el dueño de casa que venía entonado con un par de victorias y que buscaba el primer título de su historia. Ecuador, sin embargo, se encontró con un sólido conjunto de Uruguay que logró ser campeón luego de un gran partido y tras vencer por 2-1.
De esta manera, los celestes de Fabián Coito cosecharon 12 de 15 puntos y le sacaron cinco de ventaja a sus seguidores más cercanos en la tabla.