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El caso de supuesto abuso sexual por parte del director de cine estadounidense Woody Allen a Dylan Farrow, hija adoptiva de la actriz y ex pareja de Allen, Mia Farrow, saltó a la palestra pública en 1994, cuando Mia y Woody estaban en pleno proceso de separación.

La pareja se quebró dos años antes cuando Mia Farrow encontró unas fotografías de Allen desnudo acompañado con Soon-Yi, otra hija adoptiva de Farrow con su exmarido, el pianista André Previn.

Según un artículo de 1994 del New York Times, en ese entonces el juez federal Elliot Wilk determinó que la custodia de los cuatro hijos adoptivos de Allen y Farrow recayera en la mujer. Además, Allen le debió pagar a Farrow más de US$ 12 millones en pensiones legales.

En la base de esas decisiones, el juez Wilk alegó que los resultados de la investigación sobre abusos sexuales fueron “inconclusos”.

Además, dijo que mantenía esa postura, que no permitía a Allen ver a la pequeña Dylan, hasta que psicólogos profesionales lo convencieran de que ese encuentro entre el adulto y la niña fuera permitido.

Sin nombrar a Woody
Por su parte, la actriz Cate Blanchett, nominada al Oscar por su espléndido rol dirigida por Woody Allen en Blue Jasmine, recibió este domingo en Santa Barbara un premio por su labor en este mismo filme. Llamó la atención que en su discurso de agradecimiento al recibir el galardón la actriz de origen irlandés no nombrara a Woody Allen ni a ningún otro compañero de la película, según informó el sitio web Hollywood Elsewhere.

Desde que se reflotó la polémica cuando Dylan Farrow, hoy de 28, mandó una carta abierta al New York Times, se discute si la polémica podrá o no afectar a Blanchett y a Blue Jasmine en los Oscars.
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