Michel Moutot, AFP. A partir del 11 de setiembre de 2001 empezaron a surgir voces denunciando la vulnerabilidad de las redes de información y de control en Estados Unidos.
Michel Moutot, AFP. A partir del 11 de setiembre de 2001 empezaron a surgir voces denunciando la vulnerabilidad de las redes de información y de control en Estados Unidos.
Después de realizar varios ejercicios de simulación, organizados por el Pentágono o por la CIA, los expertos llegaron a la conclusión que los ataques electrónicos por sí solos no alcanzarían para desatar el caos en el país.
¿Su conclusión? "No es posible provocar un corte de energía a la escala de toda una región, pero sin llegar a un ataque físico contra instalaciones es posible hacer durar la falla durante un buen tiempo".
Ese es el escenario sobre el cual trabajaron esta semana en Washington los participantes de la conferencia GovSec ("Government Security" -Seguridad Gubernamental).
"Ponemos a los participantes ante la situación de una falla generalizada de las comunicaciones policiales, de los bomberos, de las autoridades de una ciudad imaginaria, en el momento en el que se produce un ataque terrorista", explica.
Alertas por doquier, falsas alarmas en los sistemas de los hospitales, el alcalde está inubicable.
Uno de los autores del ejercicio, Scott Borg, dirige la US Cyber Consequences Unit, un pequeño organismo que depende del departamento de Seguridad Interior, especializado en la estimación de vulnerabilidades informáticas de Estados Unidos.
"No es ciencia ficción: esos escenarios son abiertamente discutidos en las listas de hackers o en la internet", dijo.
Hasta el presente en Estados Unidos, ni en ningún otro lado, nunca fue detectado algún ciberataque terrorista a gran escala, aseguran los expertos.
"Para ello harían falta los medios de un Estado o de un gobierno hostil", opina Richard Hunter.
Ello podría ocurrir algún día, dice Richard Sanderson, director adjunto del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales: "sabemos que China se ha preparado para un ataque a gran escala sobre los sistemas estadounidenses de información en caso de una confrontación con Taiwán".