El circo es una película
El Cirque du Soleil y su despliegue visual llegan al cine con Worlds Away
El circo más famoso del mundo se convierte en una especie de país de las maravillas comparable al de Alicia: en Worlds Away, dirigida por Andrew Adamson (Shrek 1 y 2, Crónicas de Narnia 1 y 2), una pareja circense cae en un mundo mágico que resulta ser el del Cirque du Soleil.
En 3D, el poderío visual de los canadienses queda en todo su esplendor, algo que se amplifica si se tiene en cuenta la producción del mayor mago del espectáculo cinematográfico hoy, James Cameron (director de las dos primeras Terminator y de Titanic y Avatar). El romance incipiente entre una mujer que visita el circo y el hombre que supone la mayor atracción de este queda enmarcado por las acrobacias impresionantes y el despliegue de fantasía que realiza el Cirque, del que se toman retazos de distintos shows actualmente en cartel en Las Vegas.
Más una plataforma para mostrar el impacto del circo que una obra independiente –algo que se hace claro desde su tráiler–, la crítica ha aplaudido sus cualidades como espectáculo visual y como entretenimiento en ese sentido, pero no tanto en el rubro de su historia. Su mayor atracción es, sin dudas, la posibilidad que abre a aquellos que miran Las Vegas desde lo lejos de conocer uno de los shows más fantásticos del mundo.