Durante tres días de reuniones en la sede de Naciones Unidas para discutir la política global de drogas, los países de Latinoamérica fueron los impulsores de replantear la estrategia de la comunidad internacional para salir de un enfoque represivo y pasar a uno centrado en los derechos humanos y la salud. Pero aunque mandatarios sudamericanos expresaron que el documento firmado en Nueva York representa un avance, otros Estados como Rusia, China y los países musulmanes de Asia, no están dispuestos a ceder.
El debate sobre drogas de la ONU en clave de la cortina de hierro
Occidente promueve más flexibilidad pero Rusia, China y Asia siguen duros