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El expresidente José Batlle y Ordóñez nunca vio perder al Partido Colorado. Mientras vivió, los gobernantes del país siempre levantaron la misma divisa. Su sobrino, el expresidente Luis Batlle Berres, presenció la histórica derrota electoral ante el Partido Nacional de 1958, hija de una crisis económica que truncó medio siglo de bonanza. Era el fin de una hegemonía que se extendió por casi 100 años.

Uno de sus hijos, Jorge Batlle, el último presidente colorado, acaba de presenciar la tercera derrota consecutiva de un partido que, consolidado como tercera fuerza política, es la sombra de lo que fue.

La historia de la familia Batlle es también la del Partido Colorado. José Amorín Batlle, sobrino segundo de Jorge y actual líder de Propuesta Batllista, está en tablas. Con 59 años, presenció seis victorias electorales del partido y seis derrotas. Lejos quedó el invicto y el país colorado de sus antepasados.

Jorge y José Amorín han sido testigos no solo de la fuga de votos, sino también del apoderamiento por parte del Frente Amplio de las ideas del batllismo, que fundó “Pepe” Batlle en 1903 y consagró Batlle Berres a mediados del siglo XX. “Debemos considerar a Batlle, más allá de la política cotidiana y de las posiciones de sus partidarios o detractores, como uno de los tres más grandes personajes de la breve historia de nuestra pequeña comarca, y seguramente el más importante del siglo XX”, dijo el presidente José Mujica, sobre Batlle y Ordóñez, en su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas el 24 de setiembre de 2013. Entre los gobiernos de “Pepe” Batlle y de Batlle Berres se fundó y expandió el modelo que hoy defiende el Frente Amplio y que le permitió, con votos provenientes del Partido Colorado, alcanzar la presidencia en 2005.

Al mismo tiempo que el Frente Amplio se apoderaba de votos e ideas batllistas, el Partido Colorado dejaba relegado en su interna esa corriente. Tras la crisis y la derrota electoral, la renovación llegó por el ala conservadora, de la mano dura de Pedro Bordaberry, quien, reivindicando a Fructuoso Rivera como el primer referente del partido, por encima de los Batlle, logró 17% de los votos en la elección nacional de 2009. Sin embargo, el crecimiento no se consolidó y hoy el Partido Colorado se resigna a ser la tercera fuerza política del país por tercer período consecutivo.

Temas:

Decisión 2014

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