La Bella Durmiente es un clásico con todo derecho. La historia de la princesa dormida que será despertada por un beso de amor ya estaba en la mitología escandinava. El francés Charles Perrault, en el siglo XVII, le da la forma que lo llevará a la posteridad, en un volumen titulado Historias o cuentos de tiempos pasados, con sus moralejas, en el cual incluye, además de La bella durmiente, a Caperucita Roja, Barba Azul, El gato con botas, Cenicienta y Pulgarcito, para citar un puñado de historias que se siguen leyendo tres siglos después.
El despertar de Maléfica
Hoy se estrena la última versión de La bella durmiente, de Disney, aunque ahora la protagonista es la mala, encarnada por Angelina Jolie