ver más

El 1º de enero de 1983, las pocas computadoras del mundo que tenían internet fueron desconectadas. Así se cambió el protocolo que hizo que una conexión entre universidades y servicios militares pasara a ser la red de las redes.

Sin embargo, casi 30 años después, pensar en un apagón de internet es imposible. Por eso, esta vez el cambio que se llevó a cabo ayer del protocolo actual llamado IPv4 al nuevo, IPv6, fue un fenómeno tan revolucionario como imperceptible. Al menos, para la amplia mayoría de los usuarios.

(Lea la nota completa y otras de ciencia y tecnología en Cromo, el portal especializado de El Observador)

Seguí leyendo