El dibujo del nene convertido en juguete de verdad
Marjorie Spitalnik es una profesional publicitaria que, inspirada en su hija, creó una línea artesanal en la que los niños están directamente involucrados
La imaginación de los niños siempre resulta ser pródiga y asombrosa. Y es esa imaginación el principal insumo que ellos usan a la hora de jugar y crear. Precisamente, fue gracias a la gran inventiva de su pequeña hija que Marjorie Spitalnik (32) –quien es una de las creadoras y gestoras de la agencia de publicidad Inception Media– se sintió inspirada para iniciar un nuevo emprendimiento.
“Desde el principio recibí un apoyo incondicional de parte de ellas; me ayudaron a conseguir contactos y a expandir mis redes. Más Emprendedoras se encarga constantemente de facilitar el acceso a nuevas herramientas para trabajar. Pude asistir a varias actividades, y afortunadamente obtuve mucho provecho de esas participaciones”, relata Spitalnik.
La propietaria de Tedybujo destaca la continuidad del vínculo con Más Emprendedoras.
Considera que sería muy bueno que más mujeres con ganas de emprender se unieran a esta iniciativa de Endeavor.
Ansiedad y confianza
Tedybujo recibe todos los encargos a través de www.tedybujo.com, en donde pueden verse imágenes de trabajos anteriores.
Cada cliente envía el dibujo para que sirva de modelo, y a partir de allí se comienza a planificar la costura en el taller, eligiendo los colores y texturas de telas adecuados.
Dado el hecho de que cada diseño es único, el armado de cada muñeco de peluche es realizado con mucho cuidado, para lograr un resultado personalizado y fiel a lo que el niño espera.
Cada solicitud tarda una semana (aproximadamente) en estar lista. Los envíos de cada peluche listo se hacen a domicilio a través de El Correo.
“Tenemos en cuenta la ansiedad e ilusión de los niños. Por eso tratamos de minimizar el tiempo de producción, y de que las entregas sean rápidas”, explicó Spitalnik.
El feedback de los clientes ha resultado más que positivo, según la emprendedora.
Como en casi todos los casos, sobre todo tratándose de un emprendimiento nuevo, la aceptación en el mercado impulsó a Tedybujo a embarcarse en iniciativas distintas. Por ejemplo, para la última Navidad, la empresa hizo una donación de diez peluches a un hospital gratuito de Chile que asiste a niños con cáncer.
A la hora de trabajar
“Dentro de los pedidos que recibimos, cada una de las chicas que cose conmigo tiene la libertad de elegir con cuál dibujo quiere trabajar. Incluso, si la situación lo requiere, yo también escojo algunos trabajos para hacer”, añade Spitalnik.
Explica además que el taller es bastante pequeño.
A pesar de las limitaciones físicas, la emprendedora afirma que se cuentan con todos los materiales necesarios para lograr que cada muñeco satisfaga las ilusiones y expectativas de los niños que serán agasajados