Una visita de representantes de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) fue el escenario para que las principales cámaras empresariales comentaran una serie de preocupaciones vinculadas al empleo y el Diálogo Social. Además, las gremiales promoverán que Uruguay regrese a una lista del organismo en la que se incluyen países que no respetan convenios laborales internacionales.
Este lunes, el director general de la OIT, Gilbert Houngbo; Yukiko Arai, directora de la oficina del organismo para el Cono Sur y María Paz Anzorreguy, futura directora del Departamento de Actividades para Empleadores (ACT/EMP) fueron recibidos por una extensa delegación empresarial en la sede de la Cámara de Comercio. A su vez, el director general se reunirá este martes con una delegación del Ministerio de Trabajo.
Las gremiales que trasladaron las principales preocupaciones del sector fueron la Cámara de Comercio y la de Industria (CIU), que además forman parte de la Organización Internacional de Empleadores (OIE).
Algunos de los temas planteados fueron el rechazo a la reducción de la jornada laboral (que promueve el gobierno en conjunto con el PIT-CNT) y a la ratificación del convenio internacional 158 que exige la justificación de los despidos.
“La preocupación que tenemos es que Uruguay ratifica todo lo que le ponen encima de la mesa. Después no lo cumple, pero lo ratifica”, dijo a El Observador el asesor legal de la Cámara de Comercio, Juan Mailhos tras el encuentro.
“Hay una óptica un poco hemipléjica, porque hacemos eso pero después no nos interesa cumplir con el convenio 98”, señaló.
Ese convenio refiere al derecho de sindicación y de negociación colectiva y fue uno de los argumentos que tomó el sector empresarial uruguayo para presentar una queja en la OIT hace más de 15 años. Ese reclamo tuvo un largo recorrido en el organismo hasta que en 2019 llegó a un resultado negativo: Uruguay pasó a integrar la “lista corta” (comúnmente llamada “lista negra”) en la que hay países que incumplen convenios y derechos laborales. A partir de eso, el gobierno modificó algunos de los aspectos que reclamabam los empleadores y logró salir de esa posición incómoda.
La postura empresarial es que los Consejos de Salarios deben limitarse a la fijación de las remuneraciones mínimas y dejar de lado el resto de las condiciones de trabajo a la negociación bipartita y por empresa.
La intención de limitar la competencia es un viejo reclamo que comenzó a partir de la aprobación de la ley de negociación colectiva en 2009, durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez. Y el sustento de ese reclamo toma como base al convenio 98, ratificado por Uruguay. El artículo 4 expresa que “deberán adoptarse las medidas adecuadas para estimular y fomentar entre los empleadores y organizaciones de empleados, por un parte, y las organizaciones de trabajadores, por otra, el pleno desarrollo y uso de procedimientos de negociación voluntaria, con el objeto de reglamentar, por medio de contratos colectivos, las condiciones de empleo”.
Este año, las cámaras planean que el tema vuelva a ser discutido en la próxima Conferencia Internacional de Trabajo de la OIT que se realizará el mes próximo en Ginebra.
Un elemento que toman en cuenta es un reciente informe de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones del organismo -redactado en febrero- en el que nuevamente se observó a Uruguay por la ley de negociación colectiva que otorgó a los Consejos de Salarios la potestad de fijar condiciones de trabajo y ajustes por encima de las remuneraciones mínimas.
“Estamos en la `lista larga´ de la comisión; vamos a empujar para estar en la `lista corta´ y que (el tema) se trate en la conferencia”, afirmó Mailhos.
Diálogo Social y empleo
En la reunión con los representantes de la OIT también se transmitieron otras preocupaciones. Una fue sobre el informe del Diálogo Social, que se conoció días atrás. La postura fue que para la elaboración del documento se tomó únicamente la visión del PIT-CNT y algunas organizaciones puntuales. “No quiero calificarlo, pero fue bastardeado. ¿Hay alguna propuesta de las cámaras que hayan incluido? Entonces, si no hay nada de esto, ¿es realmente diálogo social o es un enjuague para hacer lo que quieren?”, dijo el representante empresarial.
20250716 Entrevista Juan Mailhos Cámara de Comercio
Otro tema fue avanzar en la Declaración de Empresas Sostenibles que fue acordada de manera tripartita en 2007 en el organismo internacional.
La OIT define como empresas sostenibles a las que son productivas, competitivas y con capacidad de generar empleo de calidad, respetando los derechos laborales y el medio ambiente. La declaración plantea que los gobiernos deben apoyar el desarrollo de esas compañías, tanto desde un marco político como institucional.
“Queremos que se promueva y se desarrolle, porque se tienen que generar entornos propicios para las empresas”, dijo Mailhos.
Desde su visión, sin el sector privado no se puede generar empleo de calidad.
“El Estado no es un reservorio que lo pueda generar, porque si lo hace es a costa de toda la sociedad, que ya está totalmente sobregirada”, sostuvo.
Por último, la delegación empresarial trasladó la necesidad de colocar en agenda algún convenio internacional de promoción para las micro, pequeñas y medianas empresas, que son las responsables de otorgar el 70% de los puestos de trabajo. “Tendría que haber algún marco promocional; acá se habla siempre de grandes empresas, se le sacan impuestos, aportes; les sacamos todo”, concluyó Mailhos.