El meteorólogo Guillermo Ramis advirtió que el fenómeno climático que se desarrolla en la región podría tener impactos relevantes en Uruguay en los próximos meses. “El fenómeno de El Niño va a ser el quinto más intenso desde 1950”, afirmó este lunes en Informativo Sarandí, donde además estimó una probabilidad de ocurrencia del “85 %”.
Según explicó, el escenario incluiría “precipitaciones abundantes y copiosas con inundaciones” en el sur de Brasil durante julio y agosto, lo que podría repercutir en la cuenca del río Uruguay. “Esas inundaciones van a desembocar en la cuenca alta y media del río Uruguay provocando evacuados en agosto”, señaló. En ese contexto, sostuvo que en Uruguay podría haber “abundante lluvia” y que los evacuados “pueden llegar a miles”, especialmente en departamentos como Salto, Paysandú y Río Negro.
Ramis indicó que actualmente se atraviesa “una débil fase fría” del fenómeno, que “se va incrementando con el transcurso de los meses”, y remarcó que el planteo apunta a que “los tomadores de decisión lo tengan en cuenta”. Como ejemplo, mencionó la gestión de la represa de Salto Grande para amortiguar crecidas.
Los datos oficiales muestran que eventos de este tipo ya generaron impactos significativos en los últimos años. De acuerdo al Atlas Nacional de Inundaciones y Drenaje Pluvial Urbano del Ministerio de Ambiente, en 2024 se registraron 12.902 evacuados, mientras que en 2023 hubo 5.504 personas desplazadas por inundaciones en el país.
Las proyecciones de Metsul
Los datos de la NOAA recogidos por el observatorio brasileño Metsul muestran que la región central del Pacífico se mantiene dentro del rango neutral, mientras que en las costas de Sudamérica ya se detecta un calentamiento relevante.
En ese sentido, el informe señala que “la tendencia apunta a que el fenómeno de El Niño costero se intensifique a lo largo de la temporada” y que hacia el final del otoño podría consolidarse un evento de mayor escala.
Para esta estación, se prevé un predominio de temperaturas elevadas. “El otoño anuncia la llegada del frío, pero al comienzo de la estación a menudo todavía se registran temperaturas propias del verano”, indica el análisis.
Además, se espera que los días cálidos se mantengan incluso en los meses más avanzados. “Incluso en junio, se pueden esperar algunos días cálidos”, agrega el informe.
Cambios bruscos y mayor amplitud térmica
El otoño también estará marcado por una fuerte variabilidad. “En otoño es común que las temperaturas cambien bruscamente”, advierten, en referencia al ingreso de frentes fríos.
Estos cambios pueden ser significativos en pocas horas, con descensos abruptos de temperatura y episodios de viento intenso asociados a sistemas de baja presión.
En materia de precipitaciones, el comportamiento será variable. “Se prevé que el otoño de este año se caracterice por lluvias irregulares”, señala el informe.
Sin embargo, hacia la segunda mitad de la estación podría registrarse un aumento en las lluvias. “Proyectamos un aumento en la frecuencia y el volumen de las lluvias a lo largo de la estación”, indica Metsul.
También se advierte por la posibilidad de eventos extremos: “la posibilidad de episodios de lluvias más intensas e incluso extremas aumenta particularmente con la llegada del invierno”.