4 de mayo de 2026 10:24 hs

La preocupación por la seguridad hemisférica conectará a Miami con el espacio exterior. Esa será una de las novedades del habitual evento que cada año se realiza en el campus de la Florida International University (FIU). Del 5 al 8 de mayo, la 11ª Conferencia de Seguridad Hemisférica reunirá a presidentes, ministros de Defensa, jefes militares y expertos de todo el continente.

Tras la expedición de Artemis II a la Luna, el encuentro contará con un panel novedoso. Se titula "El futuro de la guerra: espacio, ciberespacio y sistemas autónomos". Laura Delgado López, Investigadora senior del Instituto Jack D. Gordon de Políticas Públicas de la FIU, será protagonista del debate. Nacida en Puerto Rico, Delgado López cuenta con una destacada trayectoria que incluye años como asesora de la NASA en Washington.

Más noticias

Se especializa en programas espaciales en América Latina y es una de las voces más autorizadas en gobernanza espacial. En la previa del evento en la Universidad Internacional de Florida (FIU) analiza cómo el espacio dejó de ser un nicho científico para convertirse en el nuevo tablero de la seguridad hemisférica y la competencia global.

Headshot low res
Laura Delgado López, Investigadora senior del Instituto Jack D. Gordon de la FIU

Laura Delgado López, Investigadora senior del Instituto Jack D. Gordon de la FIU

Empecemos por el vínculo entre la cuestión espacial y la seguridad hemisférica, un eje que incluyeron este año en la conferencia anual de FIU. ¿Cómo se conectan ambos mundos?

La tecnología espacial ha estado vinculada a la seguridad desde el primer día. Artemis es la "hermana" de Apolo, y Apolo se dio en plena Guerra Fría en un contexto de competencia. La tecnología espacial ha evolucionado para contribuir de forma fundamental a la seguridad, y eso es cierto no solo para las potencias. Los conflictos recientes, como la guerra en Ucrania, han puesto luz sobre el uso de servicios de comunicación satelital del sector privado en contextos bélicos. Los satélites de inteligencia, que toman imágenes de la órbita, son los mismos que monitorean el cambio climático. Estas tecnologías son hoy una prioridad en Latinoamérica y pueden vincularse mucho mejor a la seguridad compartida: desde el monitoreo marítimo y el desplazamiento de poblaciones hasta la inteligencia pura. Por eso, este año en FIU decidimos reflexionar sobre el espacio en el contexto de los temas que impactan el futuro de la guerra.

¿Qué importancia le da a la misión Artemis en este proceso? Parece haber sacado el tema espacial de un nicho para masificarlo.

Es tal como dices. Artemis es 100% civil y tiene un espíritu colaborativo; es una misión internacional. Argentina, por ejemplo, celebró el lanzamiento de Atenea, un CubeSat de investigación científica gracias a esta misión. El éxito de Artemis le recordó al público general que hay inversión en actividad espacial, que es un área de competencia global y que el sector privado tiene un rol protagónico. Eso genera preguntas que antes la gente no se hacía.

1662225902699.webp
Imagen del Artemis 1

Imagen del Artemis 1

En la Guerra Fría el Estado era el único actor. Ahora el escenario cambió. ¿Cuáles son las ventajas y riesgos de estas asociaciones con privados?

Es una asociación compleja. En Estados Unidos, desde los años 90, ha habido una política intencional de promover la comercialización del espacio para fomentar el crecimiento económico y liberar fondos gubernamentales para la investigación científica pura, que no genera dinero inmediato. Sin embargo, tenemos un sistema de gobernanza que no es perfecto; la ley, por naturaleza, siempre va un poco más atrasada que la tecnología. Muchas de las propuestas actuales del sector privado son tan innovadoras que nuestras regulaciones nacionales e internacionales no saben cómo manejarlas. El rol del privado en política pública no es un problema en sí mismo —de hecho, es el efecto deseado—, pero presenta retos que debemos atender.

Mencionaba que existen "limbos legales". ¿Se refiere a temas lejanos como colonizar Marte o a cuestiones más próximas?

Mucho más cercano. Pensemos en las "megaconstelaciones" como Starlink de Elon Musk. Ofrecen servicios de comunicación a bajo costo en territorios remotos, pero requieren miles de satélites. El debate es cómo balancear ese beneficio con los efectos negativos: la contaminación lumínica que impacta la astronomía en Chile y Argentina, el riesgo de colisiones en órbita y la interferencia en radiofrecuencias de misiones clave como el GPS o satélites meteorológicos. La lista de interrogantes es larga.

https://www.bbc.com/mundo/articles/ce35eynplj7o
Marte un planeta a explorar a fondo

Marte un planeta a explorar a fondo

Respecto a la idea mencionada por Donald Trump de establecer bases nucleares en la Luna, ¿qué desafíos de gobernanza plantea?

El Tratado del Espacio Exterior de 1967 prohíbe el emplazamiento de armas nucleares o de destrucción masiva y bases militares en la Luna. Eso está fuera de discusión por ahora. Sin embargo, el uso de tecnología nuclear para propulsión de sondas lejanas no es nuevo y sigue procesos rigurosos. El debate real sobre la Luna es la "laguna" de coordinación: todos tenemos derecho a usarla para fines pacíficos, pero como es mucho más pequeña que la Tierra, debemos coordinar para que la competencia de unos no prohíba que otros actores aprovechen el mismo espacio.

Excluyendo a las potencias, ¿qué países de la región están haciendo desarrollos que debamos seguir de cerca?

Hay que mirar a Brasil y Argentina. Ambos han invertido en programas amplios a pesar de sus crisis económicas y dominan el ciclo completo de desarrollo de satélites, es decir diseño, ensamblaje y testeo. Argentina tiene dos satélites de radar muy avanzados. Por otro lado, hay países con capacidades de "nicho" muy interesantes, como Colombia, Perú y Chile, que tienen experiencia operando satélites propios adquiridos a terceros. Veremos desarrollos muy interesantes en los próximos meses.

https://www.bbc.com/mundo/articles/c15dwqvx400o
Atenea, el microsatélite desarrollado por Argentina que participó en la histórica misión Artemis II a la Luna.

Atenea, el microsatélite desarrollado por Argentina que participó en la histórica misión Artemis II a la Luna.

¿Hay lugar en este sector para startups y pymes, o es un juego exclusivo de gigantes?

Hay lugar, pero es complejo por la alta regulación. Algunos gobiernos, como en Europa, tienen políticas para ayudar a las pymes a insertarse en la cadena global. La clave para las empresas pequeñas no es la integración vertical —hacerlo todo—, sino especializarse en nichos. Por ejemplo, hay una compañía en España que se especializa únicamente en tecnología para pesar con precisión extrema la masa de los satélites. El éxito para los pequeños está en esa hiperespecialización competitiva.

¿Qué le dirías a un ciudadano escéptico que siente que el espacio no tiene nada que ver con su vida cotidiana?

Le diría que, aunque no lo sepa, su día a día depende de la actividad espacial. El celular, el GPS para llegar a un destino y, fundamentalmente, las transacciones financieras globales dependen de la precisión del tiempo que ofrecen los satélites. Si la ciencia fascinante de telescopios como el James Webb no le inspira, los ejemplos prácticos son categóricos: desde usar su tarjeta bancaria hasta pedir un transporte por app, todo es gracias a los satélites.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cwyx1g5ez74o
Misión cumplida del comandante Reid Wiseman (izq.) y el astronauta canadiense Jeremy Hansen.

Misión cumplida del comandante Reid Wiseman (izq.) y el astronauta canadiense Jeremy Hansen.

Vos trabajaste en la NASA y conoces bien sus internas. ¿Cómo ves el debate actual sobre su financiamiento y los recortes propuestos?

Es un tema histórico; la gente siempre ha pensado que se gasta en la NASA mucho más de lo que se gasta en realidad. Los recortes propuestos para la Dirección de Ciencia son, para mí, terribles. Reducir el presupuesto en un 47% es negativo, especialmente tras el impulso de Artemis. La labor de la NASA es fundamental para entender el cambio climático y la estructura de la Tierra. Me gustaría que se invierta no solo en dinero, sino en gente, para que la agencia siga siendo un líder sólido y no pierda el talento que se ha ido en los últimos años.

Para cerrar: ¿cómo llega una joven puertorriqueña, hija de psicólogos, a la cúpula de la política espacial en Washington?

No tenía ningún contacto familiar con las ciencias físicas. Me interesaba el tema internacional y me fui a Washington DC a hacer un internado. Mi tarea era organizar el correo y allí empecé a leer un periódico llamado Space News. No podía creer que hubiera tantas noticias y debates semanales sobre el espacio. Me apasionó lo inherentemente internacional y complejo de la actividad. Fui conociendo gente que me apoyó y entendí que no hace falta ser científico o ingeniero para trabajar en esto; también necesitamos expertos en leyes, política y comunicación. Vengo de las relaciones internacionales y me ha ido muy bien, por eso siempre aliento a otros a explorar este sector desde distintas disciplinas.

Más noticias

Te puede interesar

Más noticias de Uruguay

Más noticias de Argentina

Más noticias de España