El gobierno de Donald Trump apuesta por "ganar la segunda carrera espacial". Así dijo un funcionario de la NASA que informó a Politico sobre los planes de Estados Unidos para acelerar la construcción de un reactor nuclear para desplegar en la Luna. El objetivo es ganarle de mano a China y Rusia por la conquista del espacio. Se espera que esta semana lo anuncie el secretario de Transporte, Sean Duffy, quien desde julio es también el administrador interino de la agencia espacial.
"Para avanzar adecuadamente en esta tecnología fundamental que permita apoyar una futura economía lunar, la generación de energía de alta potencia en Marte y reforzar nuestra seguridad nacional en el espacio, es imperativo que la agencia actúe con rapidez", escribió Duffy en una directriz a los funcionarios de la NASA que dio a conocer el medio.
En el texto, el secretario de Transporte cita además los planes de China y Rusia para llevar un reactor a la Luna para mediados de los 2030 como parte de su alianza para construir allí una base. Si llegan primero, "podrían declarar una zona de exclusión" que limitaría las acciones de Estados Unidos, señaló, según The New York Times.
El ambicioso plan de la administración Trump se da además en un contexto de recortes en la agencia espacial, que redujo el 10% de su plantilla en el marco de los ajustes en la administración federal implementados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) que lideró Elon Musk. Unos 750 empleados aceptaron los retiros voluntarios ofrecidos por las autoridades, mientras que otros 1.000 trabajadores en periodo de prueba fueron despedidos.
Sean Duffy - AP
El secretario de Transporte, Sean Duffy
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Cómo sería la instalación del reactor
Duffy ordenó a la agencia a solicitar propuestas para la construcción de un reactor nuclear de 100 kilowatts que pueda ser lanzado para fines de 2029. Previamente, la NASA había financiado la investigación sobre un reactor de 40 kilowatts para la Luna, con el objetivo de lanzarlo para el comienzo de esa la década del 30.
Además, indicó que la agencia debe designar un líder responsable del proyecto y recabar opiniones del sector en un plazo de 60 días.
Un reactor nuclear en la Luna debe ser diseñado para operar en un ambiente muy diferente al de la Tierra, sin atmósfera, cambios extremos de temperatura y períodos prolongados de luz y oscuridad. Un día lunar equivale a cuatro semanas en la Tierra. Estos ciclos hacen que sea difícil que una nave espacial o una base puedan sobrevivir solo con paneles solares y baterías.
En cambio, un reactor nuclear podría ofrecer energía continua para abastecer hábitats, sistemas de soporte vital, experimentos científicos y operaciones industriales, como la minería y la producción de combustible. "La verdad es que la energía nuclear es la única opción para abastecer de energía a una base lunar", aseguró Simon Middleburgh, investigador del Instituto de Futuros Nucleares de la Universidad de Bangor, en el Reino Unido, a la BBC en abril de 2024, según recogió Newsweek.
El programa de la NASA para llegar a la Luna
Está previsto que la NASA vuelva a enviar a astronautas a la Luna en 2027, específicamente al polo sur lunar, bajo el programa Artemis, aunque algunos expertos creen que es difícil que se pueda concretar en ese plazo. Muchos de los componentes necesarios, incluido el módulo lunar Starship que está desarrollando SpaceX, aún no han sido probados.
"Estamos en una carrera hacia la Luna, en una carrera con China hacia la Luna", declaró Duffy el martes en una conferencia de prensa sobre drones. "Y para tener una base en la Luna, necesitamos energía", aseguró.
Duffy asumió el cargo de administrador temporal de la agencia espacial después de que Trump desistiera de su primera opción, el magnate tecnológico Jared Isaacman, socio cercano de Elon Musk. "Tras una revisión exhaustiva de asociaciones previas, retiro el nombramiento de Jared Isaacman para encabezar la NASA. Pronto anunciaré un nuevo nombramiento que estará alineado con la misión y pondrá a Estados Unidos primero en el espacio", señaló el mandatario en junio.
Jared Isaacman. AP.webp
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Cuando se presentó su nominación, el multimillonario tecnológico, fundador de la plataforma de pagos Shift4 y pionero de los vuelos espaciales, recibió tanto apoyos como críticas de los republicanos. Mientras algunos entusiastas veían a Isaacman como un agente de cambio y un hombre que tiene "lo que hay que tener" para dirigir la agencia en esta coyuntura crítica, otros lo cuestionaban preocupados por posibles conflictos de interés.
Isaacman donó a los demócratas hasta 2024, según registros de OpenSecrets, una organización sin fines de lucro que rastrea financiamiento de campañas, y sus empresas contaban con políticas de diversidad, equidad e inclusión (DEI), a las que varios integrantes del GOP les declararon la guerra en su cruzada anti-woke.