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Una delegación argentina de alto nivel está de visita este viernes en Brasil en busca de inversiones luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner expropiara la petrolera YPF SA. No es probable que obtenga mucho.

El ministro de Planeamiento y nuevo interventor de YPF, Julio de Vido, se entrevistará con el ministro brasileño de Energía, Edison Lobao, y la titular de la compañía petrolera estatal de Brasil Petróleo Brasileiro SA, María das Graças Foster, para conversar sobre la toma de control de YPF de manos de Repsol YPF SA, con sede en Madrid.

Brasil, el mayor socio comercial de Argentina, se mostrará receloso de ofrecer nuevas inversiones, dadas las dudas respecto del cumplimiento que da su vecina del sur a los contratos internacionales y las distorsiones internas de precios, dijo Adriano Pires, responsable del Centro Brasileño de Infraestructura, consultora de energía de Río de Janeiro. También sería una señal para la región de que el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff aprueba las expropiaciones estatales de activos privados, agregó.

“Es una papa caliente, si el gobierno brasileño da algún tipo de apoyo al gobierno argentino en este momento, el riesgo de Brasil también aumentará”, señaló Pires telefónicamente. “La forma en que el gobierno argentino llevó adelante la expropiación creó una muy mala imagen en la comunidad internacional”.

Para Brasil tiene mucha importancia mantener buenas relaciones con su vecina. Argentina el año pasado compró US$22.700 millones de productos brasileños, lo que la convierte el tercer mayor mercado de Brasil después de China y los Estados Unidos. Además, Brasil presenta al Mercosur como un contrapeso a los intereses económicos extranjeros en la región.

Soberanía
Las compañías brasileñas como la minera Vale SA y Petrobras invirtieron US$7.700 millones en Argentina entre 2005 y 2011, según el Ministerio de Comercio de Brasil. Vale invertirá US$5.900 millones en un proyecto de potasio en la provincia argentina de Mendoza.

“Brasil, a través de los años, creó mecanismos de diálogo en materia de energía con Argentina que permiten un contacto directo entre ambos países para promover la integración energética”, destacó el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil en una declaración enviada por correo electrónico ayer.

Mientras que Estados Unidos, México y Colombia criticaron la toma de control de YPF, las autoridades brasileñas han tratado de no enfrentarse con el gobierno de Fernández, diciendo que se trata de una decisión soberana de Argentina.

“Cada país tiene su soberanía y el derecho de tomar decisiones”, declaró esta semana Lobao en una audiencia del Senado. “No creo que haya ningún problema fundamental para Petrobras en Argentina”.

Lobao reiteró ayer que Petrobras podría evaluar nuevas inversiones en Argentina, sin dar detalles. La petrolera con sede en Río de Janeiro fue la primera empresa energética extranjera en perder una licencia en Argentina cuando la provincia sudoccidental de Neuquén revocó la concesión del yacimiento de Veta Escondida el 3 de abril, alegando que Petrobras no había cumplido con las inversiones.
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