Aunque hasta hace algunos años la norma indicaba que las personas en sus trabajos tomaban anotaciones con lápiz y papel, al igual que los estudiantes durante las horas de clase, la proliferación de dispositivos móviles, en especial las notebooks, cambió la escena: hoy, lo habitual es tipear lo que se quiere recordar.
El dilema: ¿manuscrito o tipeado?
Los teclados han relegado el uso del lápiz; ¿qué impacto tiene esto en el aprendizaje?