La pereza de algunos organismos del gobierno para cumplir con la Ley de Acceso a la Información Pública (18.381) los coloca en una situación extraña, en la cual se plantea el desconocimiento de su propia realidad. Reiteradas respuestas negando datos con la excusa de que no existe la información o no está incluida en los registros, ilustra a un Estado que no sabe cosas de sí mismo.
El Estado desconocido
Un repaso de algunas cosas que el gobierno no sabe de sí mismo, desde temas vinculados con la TV digital hasta información de los refugiados de Guantánamo