A penas 10 años y pocos días después de la ejecución de Sadam Husein, el fantasma del dirigente iraquí sigue atormentando a Estados Unidos, un símbolo de su frustrada ambición de llevar estabilidad y democracia a Medio Oriente.
El fantasma de Husein
Diez años después, la figura del mandamás iraquí aún atormenta a Estados Unidos