El FMI sugiere moderar alza del gasto
En la antesala de la elaboración y discusión de un nuevo Presupuesto quinquenal, el organismo considera que existe una “oportunidad” para “reforzar” la sustentabilidad fiscal
El Fondo Monetario Internacional (FMI) marcó algunos retos que enfrentará la próxima administración de gobierno con un escenario externo no tan favorable. Precisamente en la antesala de la elaboración y discusión de un nuevo Presupuesto quinquenal, el organismo considera que existe una “oportunidad” para “reforzar” la sustentabilidad fiscal.
En ese sentido, señala que mejorar el balance primario a cerca de 2% del PIB –a mediano plazo–, contribuiría a garantizar que la deuda neta mantenga la senda de fuerte disminución que mostró en los últimos años. En tanto, la mejora del déficit fiscal podría alcanzarse con un “crecimiento del gasto moderadamente” por debajo del potencial de expansión del PIB en los próximos años, e incrementar “levemente” los ingresos.
Según se desprende del reporte que aprobó ayer el Consejo Ejecutivo del FMI de la última visita del staff en el marco del Artículo IV, el nuevo escenario externo para Uruguay que afrontará el próximo gobierno presenta “riesgos” así como “oportunidades”. En el caso de las debilidades, como consecuencia de una economía pequeña que exporta básicamente productos agropecuarios y el porcentaje elevado de no residentes que tienen un porcentaje relativamente elevado de la deuda pública, Uruguay está expuesto a un menor “crecimiento global” y a condiciones financieras globales más ajustadas. En la vereda opuesta, la reciente caída de los precios mundiales del crudo ofrecerían una “excelente oportunidad” para mejorar el resultado fiscal global, la posición de la balanza de pagos y reducir la inflación.
Precisamente, en el caso de la inflación, sugiere una estrategia multidimensional para llevarla al centro del rango meta (5%). Ello implicaría el mantenimiento de una política monetaria contractiva, una política fiscal menos expansiva, una reducción en la indexación de los ajustes salariales, y el fortalecimiento del Banco Central para influir en las expectativas de inflación de los agentes privados. El FMI proyecta un IPC de 7,9% para el cierre de este año.
Para el organismo, la economía uruguaya se está desacelerando “gradualmente” –prevé una expansión del PIB de 2,5% para 2015– luego de una etapa de crecimiento fuerte e inclusivo. Agrega que los ingresos por exportación están creciendo a un ritmo bastante menor que hace un par de años, mientras que la demanda interna se está desacelerando a un “ritmo más sostenible”. Asimismo, advierte que la inflación (8,02% a enero) se mantiene por encima del rango meta (3% a 7%) y que el balance fiscal primario se ha debilitado aún más en 2014.
Si bien el organismo multilateral destacó las “fuertes reservas” líquidas que tiene el país, que le permitirían instrumentar un “ajuste ordenado” en casos de choques externos adversos, una inflación por encima del rango meta dejaría poco espacio para instrumentar una política monetaria contracíclica. Además, hay que tener en cuenta que el balance primario es insuficiente para mantener la deuda neta pública en sus niveles actuales, lo cual limitaría el espacio para implementar estímulos discrecionales.
Finalmente, el FMI considera es clave reforzar el crecimiento en el mediando plazo con el fin de continuar profundizando los logros sociales. El organismo respalda el compromiso de la nueva administración de impulsar las inversiones en infraestructura, modernizar la educación secundaria y formación para los jóvenes, así como fomentar un entorno favorable a la innovación.