The way of the future...” (“El modo en que el futuro...”) repite sin poder contenerse Leonardo Di Caprio interpretando a Howard Hughes en la fabulosa El aviador, de Martin Scorsese.
Hughes es un prototipo de un visionario, personaje que se desarrolló en la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, hijo de un positivismo fervoroso que pregonaba la victoria de la ciencia, la técnica y el ingenio, en fin, el progreso, por sobre las condiciones naturales de la Tierra. Buscaba la modificación y el avance como forma de desarrollo personal y de trascendencia. Cito la película de un visionario foráneo para referirme a uno local: don Antonio Lussich. Porque Lussich, sin dudas, pensó en nosotros, su futuro.