El gobierno de Colombia liderado por el presidente de izquierda Gustavo Petro y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) acordaron al cumplirse un mes de la tregua pactada por seis meses fijar "zonas críticas" en las regiones más afectadas por el conflicto armado con la finalidad de facilitar acciones humanitarias en favor de las comunidades campesinas.
"Le hemos dado énfasis a unas zonas críticas", dijo el jefe guerrillero Pablo Beltrán en la ceremonia de cierre de la cuarta fase de las negociaciones concretada en la capital de Venezuela y que se reanudarán en según lo previsto en México, en una fecha todavía definir bajo el auspicio de Naciones Unidas (ONU) y un grupo de países facilitadores.
Con relación a las zonas, Beltrán dijo que se trata de las áreas “en donde más ha habido combates”, y agregó que el ELN está “tratando de hacer honor a un criterio que se ha impuesto en esta mesa, que es lo que se va acordando, se va implementando", en referencia al Comité Nacional de Participación (CNP), mecanismo creado para garantizar un rol activo de la sociedad civil en el proceso a través de más de 80 delegados de 30 sectores sociales y regiones diferentes.
Según los observadores locales, el CNP es una de las principales apuestas del gobierno y el ELN. El comité tiene pautado un plan de trabajo hasta mayo de 2025, programa que consta de cuatro fases y que incluye para este año la realización de 25 encuentros nacionales y regionales que recogerán propuestas que se trasladarán a la mesa central de negociaciones con el apoyo de delegados de la ONU y la Conferencia Episcopal de Colombia
Desde el lado del gobierno celebraron los avances en las conversaciones. "Llegamos a nuevos acuerdos que nos acercan mucho más a la paz querida por todos y todas", dijo el representante del Poder Ejecutivo, Otty Patiño. El acuerdo de Caracas "establece los principios y enfoques con los que esperamos que el cese el fuego cumpla su propósito humanitario", según el texto leído en el evento de cierre de la cuarta fase.
Según lo acordado, quedaron definidas como “zonas críticas” el Bajo Calima y San Juan, en el Valle del Cauca, al este del país, departamento que se extiende entre las cordilleras central y occidental y lindero con el océano Pacífico, uno de los principales focos del conflicto, al que podrían sumarse otros territorios a propuesta de la partes involucradas en las conversaciones que buscan también, aunque por cuerda separada, sumar a las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
"Allí se adelantarán acciones y dinámicas humanitarias, garantías para el cumplimiento del cese al fuego bilateral, nacional y temporal, la participación de las comunidades en el proceso de paz y proyectos de desarrollo social, que contarán con el acompañamiento del Departamento Nacional de Planeación", precisó el texto conjunto difundido por el gobierno y el ELN.
"En las próximas semanas, las delegaciones se trasladarán a los territorios para desarrollar actividades concernientes al cese el fuego bilateral, la participación de la sociedad en los procesos de paz, y el desarrollo de la pedagogía social de todos y estos asuntos", agrega el documento.
El ELN, con uno casi 6.000 miembros activos según cifras de inteligencia de 2022, se convirtió en la organización de izquierda alzada en armas más longeva de América Latina, luego del desarme en 2017 de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), de orientación marxistas en sus orígenes.
Petro, que cumple un año en el poder, retomó las negociaciones de paz con la guerrilla del ELN, en sus comienzos de sesgo guevarista, en noviembre de 2022, después que fueran suspendidas por su antecesor, Iván Duque (2018-2022), tras un atentado que dejó una veintena de policías muertos en una escuela de adiestramiento.
La tregua con verificación de la ONU se acordó en el ciclo anterior de conversaciones celebrado en la ciudad de La Habana, Cuba, y entró en vigor el 3 de agosto último. "Tenemos que constatar que el cese el fuego ha estado bajo fuego", advirtió Beltrán. "De manera muy intensa ha habido una campaña mediática de los grandes medios, las grandes empresas de comunicación, buscando colocar obstáculos a este proceso", agregó.
Según el jefe del ELN, "también ha habido ataques muy inclementes a comunidades que tratan de desarrollar una veeduría social de este cese y de participar en las distintas actividades que busca integrar a todos los sectores de Colombia el proceso de paz". En declaraciones a la prensa, Beltran consideró “los ataques, tanto los mediáticos como militares en el terreno, obedecen a sectores que están contentos con la crisis estructural que vive el país y no quieren que haya cambios hacia una democratización".
Petro también busca establecer un diálogo permanente con los disidentes de las FARC que no dejaron las armas o las retomaron, responsables de recientes ataques que mataron a cuatro policías en el Cauca, en el suroeste de Colombia. Un proceso complejo en el que el diálogo con el ELN se vio empañado a principios de agosto por una denuncia de la Fiscalía sobre un supuesto plan de la guerrilla para asesinar al jefe del Ministerio Público, acusación negada el ELN que atribuyó la denuncia a intento por sabotear el diálogo.
Por otra parte, este lunes en el departamento de Arauca, al menos nueve personas murieron y otra cinco resultaron heridas, entre ellas una menor indígena, en medio de enfrentamientos entre disidentes de las FARC y guerrilleros del ELN.
Los rebeldes del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los disidentes que se negaron a firmar el acuerdo de paz de 2016 se enfrentan desde el fin de semana en el municipio de Puerto Rondón (este), cerca de la frontera con Venezuela.
El gobernador Wilinton Rodríguez no especificó si los fallecidos y lesionados son guerrilleros o civiles, en un video enviado a medios.
(Con información de AFP)