El gobierno de Giorgia Meloni tomó una medida humanitaria al permitir que tres barcos con migrantes pudieran llegar a puertos seguros ante el riesgo de vida para las personas embarcadas.
El gobierno de Giorgia Meloni tomó una medida humanitaria al permitir que tres barcos con migrantes pudieran llegar a puertos seguros ante el riesgo de vida para las personas embarcadas.
Sin embargo, el gobierno aseguró este sábado que no se trata de un cambio de posición del ejecutivo respecto a las ONGs humanitarias que operan en el Mediterráneo, según consigna la agencia AFP.
El "Geo Barents", barco de Médicos sin Fronteras (MSF), debería atracar el domingo por la mañana en el puerto de Salerno (sur) para desembarcar a 248 migrantes rescatados en varias operaciones en los últimos días.
El buque alemán "Louise Michel" llegó a la isla italiana de Lampedusa el viernes con 33 migrantes a bordo.
Por último, el "Humanity 1", barco que enarbola pabellón alemán de la oenegé SOS Humanity, debe llegar al puerto de Bari (este) en las próximas horas después de haber rescatado a 261 personas.
"Sobre la inmigración, no hay un cambio de posición", aseguró el sábado una fuente del ministerio italiano del Interior. "Acordamos la entrada de los buques porque el mal tiempo se acerca y las condiciones de navegación habrían hecho correr rápidamente un riesgo a las personas a bordo", añadió la misma fuente.
Se trata de los primeros barcos acogidos por Italia después de su negativa en noviembre de permitir desembarcar a centenares de migrantes que habían sido socorridos por varios buques humanitarios, entre ellos el "Geo Barents".
Finalmente, en esa ocasión, el gobierno de la primera ministra de extrema derecha Giorgia Meloni, bajo la presión de la Unión Europea, se vio obligado a permitir el desembarco de los sobrevivientes más vulnerables. Sin embargo siguió denegando la entrada en sus puertos al "Ocean Viking", un buque de la ONG SOS Méditerranée, finalmente acogido por Francia.