ver más

Europa tuvo que . Esto quiere decir que va a seguir el mismo camino que inició Estados Unidos hace cuatro años y el resto de los principales bancos centrales del mundo con la finalidad de no entrar en una deflación. Es que el tan temido “cuco” de la inflación, lejos de no estar ahora sería deseable que estuviera. Los datos de la economía real muestran que Europa se cae a pedazos y el desempleo se estructuraliza. Y en ese escenario: ¿inflación?. Costó pero finalmente se dieron cuenta de que no basta con emitir para que haya inflación sino que el dinero tiene que circular. ¡Pero primero tiene que haber dinero!. El remedio demostró ser bueno en Estados Unidos. claramente se evitó una catástrofe sin generar inflación. Muy lentamente va logrando salir del letargo.

En cambio las autoridades del Banco Central Europeo parecían extender la agonía.

Es que Alemania se negaba a firmar un cheque en blanco porque no le iba tan mal después de todo. Pongámoslo así: Alemania tiene un papel hegemónico que se corresponde con su representación dentro del Banco Central Europeo con respecto a sus pares de la Euro zona. Todos andaban mal menos Alemania. Entonces ¿por qué salir a emitir euros (es lo mismo que bajar las tasas) con el consecuente costo político… ¿si después de todo…las cosas le iban bien?. Pues bien, ahora ya no. Era hora de actuar. Y Alemania actuó. Finalmente dio el si y el Banco Central Europeo bajó su tasa de referencia enviando además el mensaje de que se inicia un proceso de baja de tasas.

El mundo desarrollado en su totalidad está enfrascado en regalar dinero para que la gente consuma y generar un círculo virtuoso de crecimiento. Esto ha llevado a que las tasas de interés que sería razonable esperar de un portafolios conservador pasaran de 7% a entre 0 y 2%. El sentarse arriba de sus bonos y esperar cobrar unos jugosos intereses es cosa del pasado. Los intereses ya no son suficientes.

La premisa es: Si no puede nadar, flote. Y para flotar tendrá necesariamente que asumir mayores riesgos de los que estaba acostumbrado. Quedarse solamente con los intereses podrá llevarlo a tener que “comerse” el capital. Tendrá que incursionar en acciones de compañías de primera línea, que le paguen dividendos mas altos que los intereses de los bonos de la propia compañía y fundamentalmente una mayor gestión e ingerencia en su portafolios.

Y usted se preguntará: ¿pero esto no es una burbuja?
Definitivamente sí. Pero en el mientras tanto hay que vivir igual. La mano invisible no arregla las cosas. De los problemas del mundo que se encarguen los que pueden hacerlo, de su cartera encárguese usted.
Seguí leyendo