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Se sabe, el final de la Semana Santa es época propicia para volver a pensar en los temas que quedaron pendientes antes de que comenzaran esas vacaciones típicamente uruguayas. Y para los políticos no será una excepción. Se vienen interpelaciones de ministros, debates internos en los partidos, debates externos que involucran a toda la sociedad, decisiones de gobierno que serán cuestionadas por la oposición, decisiones de la oposición que serán combatidas desde el gobierno.

Allí, en el primer lugar de la lista, aparece el meneado asunto de la seguridad interna. El gobierno se propone enviar señales de que, esta vez sí, se le aplicará mano más o menos dura a la delincuencia. "Se realizarán operativos selectivos y se buscará desactivar en todo lo posible la iniciativa de (Pedro) Bordaberry. Nos jugamos mucho en esas cosas", dijo al diario El Observador uno de los principales operadores políticos del Frente Amplio.

Precisamente, la campaña de recolección de firmas del Partido Colorado para bajar la edad de imputabilidad ha ingresado en la agenda política y promete estar presente por mucho tiempo. Fuentes de esa colectividad dijeron que en los próximos días se realizará un repaso somero de la cantidad de firmas recogidas que, se estima, superan las 100 mil.

La iniciativa colorada, que hace punta en los reclamos de seguridad ciudadana, parece ser uno de los disparadores de los operativos policiales que hasta ahora han alcanzado a los barrios Chacarita de los Padres, la Cruz de Carrasco y Malvín Norte. Es así que en las próximas horas los blancos de Jorge Larrañaga (Alianza Nacional) llamarán a comisión al ministro del Interior, Eduardo Bonomi, para que explique las razones y los detalles de esos allanamientos.

"Se parecen mucho a las razzias", dijo el senador Carlos Moreira. Sin embargo, su correligionario Francisco Gallinal (Unidad Nacional) instó al gobierno "a seguir adelante" con los operativos.

Mientras el gobierno deberá demostrar que esos rastrillajes dan algún tipo de resultado, los blancos tendrán mucho que conversar sobre el tema de la imputabilidad. El líder de Unidad Nacional, Luis Alberto Lacalle, no quiso dejar las cosas para después de Semana Santa y el jueves 14 anunció que se sumaba a la campaña de recolección de firmas de Bordaberry a través de la creación de una comisión nacional. "Es el clamor popular el que nos lleva y nos convoca desde su angustia y su rabia contenida por no poder hacer algo", explicó el ex presidente al dar el paso que lo ata en una misma causa a su rival colorado. Los blancos tienen que demostrar ahora que pueden seguir navegando juntos sin inconvenientes pese a que el otro líder partidario, Larrañaga, convocó a militar contra la recolección de firmas. A uno le tocará perder pero, dicen en el entorno de los líderes, quizá el partido en su conjunto saldrá beneficiado con la presencia de dos alas bien diferenciadas.

Aborto y marihuana
Este martes, el Frente Amplio tendrá que rendir examen en la Cámara de Senadores por el periplo recorrido por el supuesto video con supuestas amenazas de militares hacia integrantes del Poder Judicial.

Ese día, los blancos interpelarán a Bonomi y a su par, Luis Rosadilla (Defensa), quienes tuvieron que hacer piruetas para seguirle el paso a las explicaciones del presidente José Mujica. Y la oposición intentará que, si no hay respuestas claras, queden claras las contradicciones.

El supuesto malestar militar que motivó todo este episodio, tiene que ver con la decisión del Frente Amplio de eliminar la ley de Caducidad. A partir de este lunes la coalición de izquierda seguirá debatiendo sobre este impulso que ya provocó la renuncia a su banca del senador Eleuterio Fernández Huidobro (CAP-L).

En pocos días el proyecto ingresará a la Cámara de Diputados y se espera otro áspero debate en donde el Frente Amplio se llevará la peor parte, ya que deberá lidiar con sus diferencias internas. Diferencias que quedarán expuestas en el próximo Plenario Nacional de la izquierda, que debería realizarse en mayo, pero cuya fecha es todavía incierta.

El Frente Amplio también tiene sobre la mesa -la política y la figurada- la discusión más temprana que tarde de la ley de participación público-privada, y la reestructura de AFE, que ya ha despertado por lo menos tres posturas distintas en el oficialismo.
En la vuelta también anda el caso del senador rebelde Jorge Saravia. El Frente Amplio no sabe qué hacer luego de que el MPP lo expulsara de sus filas, entre otras cosas, por no votar la eliminación de la ley de Caducidad.

El Partido Colorado quiere contar con el legislador frenteamplista en la recolección de firmas y los blancos quieren que vuelva al partido del que se fue en 2002.

Además, el Parlamento deberá resolver sobre tres temas polémicos: la despenalización del cultivo de marihuana y del aborto, y la legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo.
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