Uno de los mayores dispositivos en el Consumer Electronics Show (CES) de este año fue Mimo, un monitor inteligente para bebés que sigue la respiración, ritmo cardiaco, temperatura de la piel, calidad del sueño y posición de tu bebé por medio de un lindo y pequeño clip en forma de tortuga adherido a un enterito de algodón orgánico. La información luego se envía a tu smartphone, proporcionando datos en tiempo real de qué está pasando exactamente con tu niño –cada suspiro, cada sobresalto, cada agitación– cuando no estás en la misma habitación o edificio.
El lucrativo negocio de venderles miedo a los padres
Los monitores inteligentes no pueden proteger a los bebés del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante. Entonces, ¿para qué sirven?