El envenenamiento por mercurio produce síntomas que van desde náuseas hasta pérdida de peso, dolor abdominal y quemaduras en la piel. También inflamación en las encías, temblores, falta de coordinación, pérdida de la memoria y trastornos en la personalidad. El metal ataca principalmente el sistema nervioso central, también el cardiovascular y gastrointestinal. El metilmercurio atraviesa la placenta de la madre al feto y puede causarle desde dificultades de aprendizaje hasta parálisis cerebral. En los casos más graves provoca la muerte.
El mundo contra el mercurio
Puede sorprender que un país pequeño en el que apenas se usa este metal lidere una movida de organismos internacionales, ONG y activistas que intentan llegar a consenso para regular su utilización