En las últimas conferencias de prensa de Óscar Tabárez empezó a pasar algo diferente. Los periodistas ya se habían acostumbrado a escuchar a un Maestro ofuscado con las preguntas; molesto con quienes, luego de 10 años, no entendían su forma de trabajar. Había sido después de derrotas, sí, pero también tras victorias y grandes alegrías.
El nuevo Maestro
Relajado ante la prensa, Tabárez se mostró satisfecho con el rendimiento