El papa Francisco condenó este lunes el llamado "lobby gay" del Vaticano durante una conferencia de prensa improvisada celebrada a bordo del avión que lo conducía de Brasil a Italia, en la que recalcó que no pretende "juzgar" a los homosexuales.
El papa Francisco condenó este lunes el llamado "lobby gay" del Vaticano durante una conferencia de prensa improvisada celebrada a bordo del avión que lo conducía de Brasil a Italia, en la que recalcó que no pretende "juzgar" a los homosexuales.
“Si una persona es gay y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo?”, dijo Francisco.
"Ningún lobby es bueno", agregó el papa argentino, quien considera que "no se deben marginar a personas que deben ser integradas en la sociedad".
Uno de los periodistas que viajaba en el avión, Irene Hernández, de El Mundo, dijo que los 70 reporteros que viajaban en el avión se quedaron boquiabiertos.
“Fue una auténtica sorpresa descubrir un Papa que predica que hay que ‘integrar a los gays en la sociedad’", que no tiene problemas en hablar sobre el supuesto 'lobby gay' de El Vaticano, que confiesa que echa de menos salir a pasear por las calles de Roma, que reconoce que no sabe qué va a hacer con el Banco vaticano, que admite que en la Curia hay algunos sacerdotes que ‘no son santos’ y que tienen un comportamiento ‘escandaloso’, que hace chistes, que pone sobre la mesa sus sentimientos, que dice que si en Brasil no ha hablado del aborto y de los matrimonios entre personas del mismo sexo es porque, total, ya se conoce cuál es la postura de la Iglesia al respecto y prefiere centrarse en aspectos positivos.
El 'milagro' ocurrió la pasada noche, durante el vuelo que llevó a Francisco de regreso a Roma. Sólo una hora después de que el avión despegara, cuando nos encontrábamos a unos 7.000 pies de altura, el Pontifice compareció ante los 71 periodistas que le acompañábamos en el vuelo papal. Y durante una hora y veinte minutos estuvo respondiendo a las preguntas que se le hicieron. Sin censuras previas: se le podía preguntar absolutamente sobre cualquier tema. Y, de hecho, le fueron planteadas cuestiones incómodas, peliagudas. Francisco respondió a absolutamente todas las preguntas, de manera directa, sin escaquearse y sin perder en ningún momento la sonrisa”, cuenta la periodista.
Otras respuestas que valen la pena destacar, que publica El País de Madrid, son:
¿Enjaulado?
Cuando se ha reunido con los jóvenes argentinos, les ha dicho que a veces se siente enjaulado. ¿A qué se refería exactamente?
¿Usted sabe la de veces que he tenido ganas de pasear por las calles de Roma? Porque a mi me gusta andar por las calles, me gustaba tanto y en ese sentido me siento un poco enjaulado. Pero debo decir que los de la Gendarmería vaticana son buenos, son realmente buenos y yo les estoy agradecido. Ahora me dejan hacer algunas cuantas cosas más, pero es su deber garantizar la seguridad. Enjaulado en ese sentido, de que a mi me gusta andar por la calle, pero entiendo que no es posible, lo entiendo. Lo dije en ese sentido. Porque, como decimos en Buenos Aires, yo era un cura callejero. Por cierto, creo que es hora de servir la cena, ¿no tenéis hambre?
Mujeres en la iglesia
¿Cómo debe ser participación de las mujeres en la Iglesia? ¿Qué piensa de la ordenación de las mujeres?
Como dije a los obispos, sobre la participación de las mujeres en la Iglesia no nos podemos limitar a las mujeres monaguillo, a la presidenta de Cáritas, a la catequista… Tiene que haber algo más, hay que hacer una profunda Teología de la Mujer. En cuanto a la ordenación de las mujeres, la Iglesia ha hablado y dice no. Lo dijo Juan Pablo II, pero con una formulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero sobre esto quiero decirles algo: la Virgen María era más importante que los apóstoles y que los obispos y que los diáconos y los sacerdotes. La mujer en la Iglesia es más importante que los obispos y que los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos tratar de explicitar mejor. Creo que falta una explicitación teológica sobre esto.
Matrimonio
Pregunta: En cuanto al acceso a los sacramentos de los divorciados vueltos a casar, ¿existe la posibilidad de que algo cambie en la disciplina de la Iglesia y que estos sacramentos sean una ocasión de acercar a estas personas y no una barrera?
Responde: La Iglesia es madre, debe ir a curar a los heridos con misericordia. Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos otra elección que ésa. Primero de todo, curar a los heridos. La Iglesia es mamá. Debe ir en este camino de la misericordia, encontrar una misericordia para todos. Pienso que cuando el hijo pródigo volvió a casa, el papá no le dijo “¿quién sos? qué hiciste con el dinero”. No, hizo una fiesta. Quizás luego, cuando el hijo quiso hablar, habló. Pero el padre no sólo esperó, fue a encontrarlo. Esto es misericordia, esto es kairos. En cuanto el problema de la comunión a las personas en segunda unión --porque los divorciados sí pueden hacer la comunión--, creo que esto es necesario mirarlo en la totalidad de la pastoral matrimonial.
Benedicto XVI
Pregunta: ¿Cuál es su relación con Benedicto XVI? ¿Tienen contactos frecuentes? ¿Le ayuda?
Responde: La última vez que hubo dos papas o tres papas no se hablaban entre ellos, se estaban peleando a ver quién era el verdadero. Tres llegaron a haber durante el Cisma de Occidente. Hay algo que califica mi relación con Benedicto: yo lo quiero mucho. Siempre lo quise mucho, para mí es un hombre de Dios, es un hombre humilde, que reza. Yo fui muy feliz cuando fue electo Papa. También cuando él renunció para mí fue un ejemplo de un grande, un hombre de Dios, un hombre de oración. Él ahora vive en el Vaticano y algunos me dicen: “¿pero cómo se puede hacer esto, dos papas en el Vaticano, pero no te molesta, él no te hace la revolución en contra?”. Todas esas cosas que dicen, ¿no? Pero yo encontré una frase para esto: es como tener al abuelo en casa, pero el abuelo sabio. En una familia el abuelo está en casa, es venerado, es amado, es escuchado. El es un hombre de una prudencia exquisita, no se mete. Yo lo digo muchas veces: “santidad, haga su vida, venga con nosotros”. Para mí, es como tener el abuelo en casa, es mi papá. Si yo tuviera una dificultad o tengo algo que no he entendido, puedo llamarlo. Y cuando fui para hablar de ese problema grande de Vatileaks él me lo contó todo con simplicidad. Además, no sé si saben, pero cuando nos habló en el discurso de despedida, el 28 de febrero, dijo: “entre ustedes está el próximo Papa y yo prometo obediencia”. Es un grande.
Francisco llegó a Roma en la mañana de este lunes, mediodía en Italia, y escribió en Twitter: “Mi alegría es mayor que mi cansancio”.