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El precio promedio de los terneros cayó 8% en el primer cuatrimestre de 2015 respecto al mismo período de 2014, considerando los precios en dólares corrientes. La caída fue aún mayor, de 22%, si se compara el promedio de la categoría en lo que va de 2015 con el primer cuatrimestre de 2012 (ver cuadro), según un estudio estadístico de El Observador Agropecuario basado en los resultados de los remates ganaderos por pantalla.

Se estima que esa caída se debe fundamentalmente al efecto de tres factores: el aumento de la oferta de terneros en el mercado de reposición, la baja del precio de las haciendas gordas y la escasez de lluvias.

Los criadores y consignatarios consideran que la exportación de ganado en pie es fundamental para la comercialización de esa categoría. Esa actividad está transcurriendo con normalidad y es probable que si hubiera inconvenientes el derrumbe del precio sería mayor.

En los últimos dos años la zafra de terneros tuvo una oferta muy importante ya que se lograron pariciones récord, que se acercaron al objetivo de los 3 millones de terneros, y eso impactó en la merma de los precios.

A eso se sumó el desánimo que generó entre los productores ganaderos la caída de la cotización de las haciendas gordas respecto a los precios que se venían manejando desde antes de fin de año. Además la escasez de las precipitaciones impidió el normal crecimiento de los verdeos y praderas, que le significaron importantes inversiones a los productores que se dedican a las producciones de recría e invernada.

El panorama actual es de escasez de ganado gordo y se prevé que en el invierno los precios serán muy importantes. Así que quienes invirtieron en reposición barata, si los acompaña el tiempo y realizan un buen manejo en la alimentación, podrán capitalizar toda esta coyuntura con buenos negocios.

En este marco se espera una caída de la producción de terneros, ya que según los datos de Dicose se entoraron 50 mil vacas menos que las que se proyectaban y varios veterinarios señalan que los índices de preñez tampoco son tan altos como se esperaban.

Al observar la evolución de los precios de las haciendas gordas durante el año, se percibe una tonificación durante el invierno, cuando escasea la oferta, niveles que se mantienen hasta fin de año cuando los productores comienzan a liquidar sus haciendas para alivianar la carga de los campos antes del verano. De la mano de esa mayor oferta se percibe una caída abrupta de los precios, pero al comparar la cotización del novillo en los primeros cuatrimestres de los últimos años se observa que los precios son muy similares en ese período.

Según los datos del Instituto Nacional de Carnes (INAC), el novillo gordo en el primer cuatrimestre de 2015 cotizó 1% más que en 2014 y 5% menos que en el mismo período de 2012.

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