El presidente Noboa declaró el estado de excepción tras fuga de líder narco
Adolfo Macías, “alias Fito”, jefe de los Choneros, no fue encontrado en la prisión de Guayaquil donde purgaba una pena de 34 años. Daniel Noboa sacó las fuerzas armadas a la calle y el lunes dictó toque de queda
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó este lunes un decreto de estado de excepción para todo el país, incluidas las cárceles, argumentando “grave conmoción interna” tras varios hechos, entre ellos la fuga reportada este domingo de Adolfo Macías, alias “Fito”, líder de Los Choneros, una banda delictiva vinculada con el tráfico de drogas.
Cabe destacar que las autoridades no dijeron cuándo desapareció el líder de Los Choneros de la prisión. La falta de información confirma algo que sucedió en otras oportunidades: los estrechos vínculos entre funcionarios penitenciarios y policiales con los carteles de la droga que manejan fuertes sumas de dinero.
El mandatario, que asumió el pasado 23 de noviembre no logra hacer pie en la lucha contra la delincuencia organizada, dice que la violencia y la criminalidad recrudecieron con fuerza en algunos centros penitenciarios del país.
“Se acabó el tiempo en el que los condenados por narcotráfico, sicariato y el crimen organizado le dictaban al gobierno de turno qué hacer. Lo que estamos viendo en las cárceles del país es el resultado de la decisión de enfrentarlos”, dijo Noboa en un mensaje al país difundido este lunes.
Señaló que grupos “narcoterroristas” pretenden amedrentar a su Gobierno, y que ordenó a los mandos policiales y militares intervenir en el control de las cárceles. “Nosotros no vamos a negociar con terroristas ni descansaremos hasta devolverles la paz a los ecuatorianos”, enfatizó.
La declaratoria de estado de excepción tendrá una vigencia de 60 días y establece la movilización de la Policía y las Fuerzas Armadas para que controlen las alteraciones al orden.
“Esta declaratoria requiere una intervención emergente y urgente de las instituciones del Estado para precautelar y garantizar la seguridad e integridad, así como los demás derechos de los ciudadanos, el orden público, la paz social y el orden constituido”, indica el texto del decreto.
El estado de excepción incluye además un toque de queda para limitar las reuniones y acciones que puedan atentar contra el orden público. Restringe la libertad de tránsito todos los días desde las 11 p.m. hasta las 5 a.m., con excepción de los sectores de servicios básicos, atención de salud, sectores económicos neurálgicos y estratégicos para la producción del país, periodistas, entre otros.
La fuga de Fito calentó las cárceles. José Adolfo Macías Villamar, líder del cartel de la droga Los Choneros, no fue encontrado en el recuento de detenidos de la prisión ubicada en la ciudad costera de Guayaquil este domingo, según las autoridades.
Más de 3.000 policías y miembros de las fuerzas armadas han sido desplegados para buscarlo, dijo el gobierno. Horas más tarde, se reportaron incidentes en al menos seis centros penitenciarios en diferentes provincias, confirmó a la prensa el Servicio de Atención de Personas Privadas de la Libertad (SNAI).
“Ante estos hechos, el SNAI en conjunto con la Policía y las Fuerzas Armadas ha activado los protocolos de seguridad establecidos para estos casos y trabaja coordinadamente para restablecer la normalidad en los centros de privación de libertad”, agregó la institución.
La Fiscalía de Ecuador abrió una investigación de oficio luego de la fuga del líder de Los Choneros, una banda que opera en Ecuador vinculada al tráfico marítimo de drogas hacia México y Estados Unidos en coordinación con el cártel de Sinaloa en México y el Frente Oliver Sinisterra en Colombia, según el centro de investigación Insight Crime.
Ecuador tiene su economía en dólares favorable al turismo y al lavado de dólares está ubicado entre dos de los mayores productores de cocaína del mundo, Perú y Colombia.
Los profundos puertos de Ecuador lo han convertido en un punto de tránsito clave para la cocaína que llega a los consumidores de Estados Unidos y Europa. Y su economía dolarizada también la convierte en un lugar estratégico para los traficantes que buscan lavar dinero.
Fito fue condenado en 2011 a 34 años de prisión por delitos como tráfico de drogas y asesinato, según Reuters. Las pandillas ecuatorianas como los Choneros actúan con cárteles mexicanos, brasileños e incluso con la mafia albanesa, según las autoridades.
Los Choneros controlarían las principales prisiones de Ecuador, que durante mucho tiempo han sido el principal teatro de violencia en el país. Las fuerzas de seguridad han luchado para enfrentar a las pandillas dentro de prisiones superpobladas, donde los reclusos a menudo toman el control de las sucursales de las penitenciarías y dirigen redes criminales desde detrás de las rejas, según las autoridades.
(Con información de AFP)