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El rey Guillermo Alejandro de Países Bajos pidió disculpas por el papel de la Casa Real en la esclavización de personas provenientes de África y que fueron llevados en barcos a través del Atlántico para trabajar en las plantaciones.

Las palabras del monarca fueron en un acto público ante miles de personas entre las cuales había afrodescendientes. Los neerlandeses tuvieron un rol importante en el tráfico de personas fundamentalmente entre los siglos XVI y XVII, pero que se extendió en los dos siglos posteriores. Las autoridades reconocen que, por lo menos, traficaron unas 600 mil personas.

“Hoy me presento ante vosotros. Como vuestro rey y miembro del Gobierno, me disculpo yo mismo. Y siento el peso de estas palabras en mi corazón y en mi alma. La esclavitud y la trata de esclavos se reconocen como un crimen de lesa humanidad. Y los reyes de la Casa de Orange-Nassau no hicieron nada para detenerlo", dijo en un acto de conmemoración en Ámsterdam del 150° aniversario del fin de la esclavitud en las colonias neerlandesas.

Miles de descendientes de esclavos de la sudamericana Surinam y de las islas caribeñas de Aruba, Bonaire y Curazao asistieron a esta tradicional ceremonia anual del "Keti Koti", o "romper las cadenas" en idioma sranan tongo, una de las lenguas de Surinam, la ex Guayana Neerlandesa, según consigna la agencia AFP.

El primer ministro de Países Bajos, Mark Rutte, ya se había hecho cargo de estos crímenes de estado en diciembre pasado. En esa oportunidad, Rutte dijo que se puede "condenar y reconocer la esclavitud en los términos más claros como un crimen de lesa humanidad" y, en nombre de su Gobierno, pidió disculpas “por las acciones del Estado neerlandés en el pasado".

La Comisión de Reparaciones de la Comunidad del Caribe (Caricom) afirmó acoger "con beneplácito" esta declaración que era esperada "desde hace mucho tiempo por las víctimas del comercio transatlántico de africanos esclavizados y sus descendientes".

"Sin embargo, el primer ministro de Países Bajos no se comprometió ni señaló la intención de su Gobierno de entablar negociaciones de reparación con Caricom, África y las comunidades indígenas del Caribe, que sufrieron genocidio y esclavitud a manos del Estado holandés y sus agentes durante más de 300 años", denunció.

Por ello, Caricom adelantó que desea "involucrar al Gobierno de los Países Bajos en los próximos pasos hacia un resultado mutuamente satisfactorio". Por su parte, el Comité de Reparaciones de Guyana, una organización que demanda compensaciones, expresó este jueves su decepción porque Rutte solo se disculpó con Surinam y sus dependencias restantes en Aruba, Bonaire, Curazao, San Eustaquio, Saba y San Martín.

"Estamos consternados de que nuestro país no fuera mencionado en la disculpa del primer ministro Mark Rutte porque Guyana fue una colonia holandesa desde 1616 hasta 1812, un período de 196 años", declaró el presidente del Comité, Eric Phillips.

También en aquella jornada, el Gobierno de la isla de San Eustaquio señaló que ahora debe haber un cambio "significativo y aceptable". Según un comunicado, las disculpas son "el comienzo de un nuevo capítulo en nuestra historia si somos genuinos en nuestro enfoque".

"Debemos comprometernos a ambos lados del océano de que, por difícil que se vuelva el diálogo, permaneceremos en la mesa. Hagamos de esta respuesta el comienzo de un cambio significativo en la relación bilateral", agregó.

En esa oportunidad planteaban dudas sobre si el monarca asumiría la misma actitud por la trata de esclavos colonial que, según un informe, contribuyó ampliamente a acumular la fortuna de la Casa de Orange-Nassau de la cual desciende.

El rey dio finalmente ese paso este sábado y lo hizo en la fecha que reclamaban las organizaciones de conmemoración de la lucha contra la esclavitud. "Hoy pido perdón por la evidente falta de acción, en este día en el cual rememoramos la esclavitud en Países Bajos", dijo el monarca de 56 años, cuyo discurso fue transmitido en directo por televisión.

Descendientes de eslavos habían instado al rey a reafirmar esa postura en esta fecha tan especial. "Es importante que lo haga para poder digerir nuestro pasado esclavista, declaró en mayo Linda Nooitmeer, presidenta del Instituto Nacional del Pasado y la Herencia de la Esclavitud (NiNsee) en una entrevista con la televisión pública neerlandesa NOS.

El movimiento Black Lives Matter a partir de 2013 en Estados Unidos intensificó el delicado debate sobre el pasado colonial y negrero que convirtió a Países Bajos en una de las naciones más ricas del mundo.

Según un informe solicitado por el ministerio neerlandés del Interior, publicado en junio, las colonias, donde la economía esclavista estaba ampliamente implantada, aportaron entre 1675 y 1770 a la familia real el equivalente de unos U$S 595 millones.

Los reyes Guillermo III, Guillermo IV y Guillermo de Orange-Nassau, ancestros del actual monarca, figuran entre los principales beneficiarios de lo que el informe define como una "implicación deliberada, estructural y de largo aliento" de la corona neerlandesa en el esclavismo.

La trata de esclavos contribuyó en particular a financiar el "siglo de oro" neerlandés, un periodo de prosperidad erigido sobre el comercio de ultramar en los siglos XVI y XVII.  Las estimaciones de historiadores de ese país, en base a los propios documentos reales, hablan de unos 600.000 africanos y africanas esclavizados y llevados a las colonias neerlandesas de Sudamérica y el Caribe.

La abolición oficial de la esclavitud se remonta a 160 años, pero la aplicación real de esa medida solo se consiguió diez años después.

Guillermo Alejandro asumió el trono en 2013, tras la abdicación de su madre, la reina Beatriz. Está casado desde 2002 con la argentina Máxima Zorreguieta, con quien tiene tres hijas, las princesas Catalina Amalia, Alexia y Ariane de Orange-Nassau.

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