Los viajeros que el martes huyeron del aeropuerto de Bruselas cuando estallaron las primeras bombas dejaron tras de sí miles de valijas. El aeropuerto retoma los vuelos hoy pero el viernes abrió para que fueran a buscar los objetos perdidos. Había entre 5.000 y 6.000 cosas, entre valijas, carritos de bebé, mochilas o bicicletas desarmadas. Todo quedó clasificado por vuelos, a la espera de que sus propietarios fueran a buscar lo que dejaron atrás.
El riesgo cero de atentados en el transporte es imposible
Se puede controlar la seguridad en algunas zonas, pero no en todos lados