Guillermo Francella acaba de bajarse del avión en Carrasco. Una camioneta lo espera para llevarlo a un hotel cinco estrellas. Llega, se baja, estira las piernas y se cierra su campera de cuero. Después del ciclón del miércoles, apareció una mañana de jueves soleada con viento fresco. Prende un cigarrillo y da una pitada profunda.
El uruguayo más ficticio
Guillermo Francella llegó a Montevideo a presentar ¡Atraco!, mezcla de policial, comedia y melodrama