El uruguayo que conquistó a Marc Jacobs
El fotógrafo Martín Hernández comenzó su carrera de modelo de la mano de uno de los diseñadores más importantes
Martín Hernández es fotógrafo de moda y no pensaba ser modelo. De hecho, si la idea le cruzaba por la mente, sus dudas atacaban su autoestima. Hizo falta un concurso internacional lanzado por el diseñador Marc Jacobs para que Hernández pasara al otro lado del foco. Porque si Marc llama, profesionales y amateurs por igual se precipitan para conquistarlo.
El diseñador estadounidense hace 27 años lleva adelante su grifa. Ya consolidado como uno de los talentos jóvenes más importantes de la moda, en 1997 fue nombrado como director creativo de Louis Vuitton (cargo que abandonó el año pasado) y cuatro años después lanzó su marca más accesible, Marc by Marc Jacobs.
El neoyorquino se ha ganado con los años un lugar de privilegio dentro de las luminarias de la moda. Ha sido considerado como uno de los diseñadores más influyentes, desde que diseñó en 1992 una campaña inspirada en el incipiente grunge para la grifa Perry Ellis, por la cual luego fue despedido.
La búsqueda de “personas reales” para protagonizar campañas o desfiles no es nuevo. De hecho, en la última Semana de la Moda neoyorquina fue una de las grandes tendencias, con la marca DKNY liderando la avanzada.
Para la nueva campaña de Marc By Marc Jacobs, el diseñador lanzó un concurso para ser la nueva cara de la marca. Para eso se debía mandar una foto por Instagram o Twitter con el hashtag #CastMeMarc.
Unas 70 mil imágenes después, la marca, de la mano de la agencia de castings The Establishment, eligió a 30 finalistas, entre los cuales se encontraba el uruguayo Hernández.
“Parecía una buena idea. El casting por Instagram nos pareció cool, actual y fuerte”, comentó Jacobs al sitio WWD. “Queríamos que las publicidades gritaran juventud, energía... que fueran frescas y que reclamaran el espíritu que la marca tenía cuando fue concebida: que fuese una colección y no una segunda línea”, agregó.
Del otro lado del foco
Con 20 años, Hernández se hizo conocido dentro del mundo de la moda montevideano gracias a sus fotografías. Comenzó hace 5 años de manera autodidacta y llegó a realizar campañas para marcas como Bellmur y Fashionbox, además de participar en Itaú Moweek y exponer dos de sus fotografías más conceptuales en la Fundación Pablo Atchugarry en “Una muestra sobre nada”. Ese, hasta ese momento, había sido el acontecimiento más importante de su carrera”. Luego vino Marc.
El fotógrafo se enteró del concurso estando de vacaciones en Rusia. “No quería participar, pero después pensé, ‘no pierdo nada’”, contó a El Observador. Mandó la foto y se olvidó. Al tiempo chequeó su cuenta para recibir la notificación de que había sido preseleccionado.
Luego de dos rondas de castings, de enviar datos y más fotos, fue elegido para viajar a Nueva York.
Pero existía una gran limitante: no tenía visa. Y tenía cuatro días para conseguirla. Su as bajo la manga fue un amigo cónsul que aceleró los trámites. “Llamó a las embajadas y argumentó que yo era ganador de un concurso muy importante que podía ser de gran repercusión para el país”, contó. Tras la entrevista y el pago del trámite, Hernández consiguió la visa por los tres días que necesitaba y tuvo que convencer a la agencia para poder llegar un día después.
Luego de perder un día de casting, llegó a Nueva York y ni bien aterrizó fue a sacarse las primeras fotos. De los 30 modelos convocados, en la primera jornada se redujo a las nueve caras nuevas de la marca. De las diez imágenes develadas, Hernández es el único que figura en dos.
“Yo fui el último en pasar. Estaba muerto de nervios”, afirmó. Su primera vez como modelo fue frente al mismo Jacobs –“un ídolo para mí”, afirmó– y David Sims, reconocido fotógrafo y colaborador del diseñador. “Yo no podía creer. Los demás modelos me preguntaban en qué había trabajado y no podían creer que mi primer trabajo sea con Marc Jacobs”, afirmó. Sin embargo, sostiene que su inexperiencia y frescura le jugó a favor frente a modelos más curtidos.
Para las fotos de la campaña, a Hernández le tiñeron el pelo a rojo para estar más acorde al look moderno y atrevido que tiene la campaña.
Terminada la jornada, los modelos no sabían cuando saldrían las fotos. Este lunes Hernández se despertó con sus fotos publicadas en las redes de la marca.
Durante el día, las imágenes de la campaña recorrieron el mundo y dieron de qué hablar, no solo por la modalidad del casting, sino también porel color y la realidad que le impregnaron sus modelos . “Todos me preguntan si voy a seguir con el modelaje. Me gustó la experiencia y me gustaría repetirla, pero no creo que vuelva a pasar algo de esta magnitud”, concluyó.